Cada vez que los españoles de bien pensamos que Sánchez ha llegado a su techo de indignidad, nos sorprende y se supera. Nuestro infame presidente acaba de intensificar su ataque al Estado de Derecho y a la igualdad ante la ley incluyendo en su Ley de Amnistía los delitos de terrorismo. Y lo hace, solo unos pocos días después de que mantuviera que jamás lo haría y que quedarían excluidos de esa ley.
El ministro de la Presidencia, el socialista Félix Bolaños, se ha descolgado con unas declaraciones que pasarán a la historia más negra de España, diciendo: «Lo que ha sido una línea roja, y así lo hemos dicho siempre, es que el terrorismo esté exceptuado de la ley de amnistía, de la aplicación de la ley de amnistía, y fuera ha quedado. El terrorismo está exceptuado de la aplicación de la ley de amnistía cuando sea una violación grave de derechos humanos. Ésa era nuestra línea roja. Ésa es la línea roja y así se ha decidido y se ha pactado en la comisión de Justicia del Congreso de los Diputados».
Estamos ante un acto descarado de corrupción que rompe la igualdad ante la ley, llevado a cabo por el canalla de Sánchez, llegando al extremo de amnistiar delitos de terrorismo con tal de seguir en el poder.
En esta situación, lo normal sería, que los únicos dos partidos que combaten a todos los demás, esos que amenazan la unidad nacional y el orden constitucional, tuvieran un comportamiento acorde con la anomalía histórica que estamos viviendo, pero no es así, el Partido Popular va únicamente a lo suyo y observa comportamientos despreciables, desgraciadamente, muy parecidos en su esencia a los protagonizados por la izquierda.
El Partido Popular, gobierna Galicia y controla los medios de comunicación de la CRTVG. En ese medio se va a llevar a cabo el debate electoral el próximo 5 de febrero y los de Feijóo pretenden excluir a Vox de él, eso sí, los comunistas de SUMAR y de Podemos si han sido invitados, pese a que tampoco han obtenido nunca representación en el parlamento gallego. De inmediato, Vox ha presentado la correspondiente denuncia ante la Junta Electoral por su exclusión al considerar que la decisión carece de fundamentación y evidencia una “profunda arbitrariedad” y “abuso de poder” por parte del gobierno del PP.
La exclusión de Vox vulnera la Constitución Española en lo referente al pluralismo político y al derecho de representación y participación en procesos electorales. Además de una vulneración del artículo 14 CE, principio de igualdad de trato, sino también del artículo 23 CE, pues niega al ciudadano el conocimiento concreto de las formaciones que se presentan en estas elecciones y sus propuestas, objeto de protección del principio contemplado en el artículo 66 LOREG, sobre pluralismo político y social, a la igualdad, proporcionalidad y neutralidad informativa”.
Que el PP invite a, SUMAR Galicia y a Podemos, partidos que tampoco obtuvieron representación política en las anteriores elecciones de convocatoria similar, no haciendo lo propio con VOX, tercera fuerza política nacional, evidencia una profunda arbitrariedad y abuso de poder por parte de este irreconocible PP.
Es demasiado evidente de que va Feijóo, pretende perjudicar al partido que le permite gobernar en varias CCAA, a un partido, constitucionalista y patriótico, y en cambio, le pretende dar voz a todos los enemigos de España. A Feijóo, queda claro que solo le importa su partido, ya que si le importara España no seguiría con su juego sucio contra su único socio posible para cambiar el rumbo peligroso de nuestra Nación.