La complicidad del gobierno de Pedro Sánchez con el terrorismo está llegando a unos límites jamás vistos en un país occidental y miembro de la Unión Europea. Tras recibir Sánchez los halagos del grupo terrorista palestino Hamas y hasta de los hutíes yemeníes, ahora autoriza una marcha convocada por un grupo terrorista palestino en Madrid, con la intención de «glorificar el terrorismo e incitar al odio contra la comunidad israelí y judía».
Entre los que han anunciado su presencia a la manifestación se encuentra la banda terrorista Frente Popular para la Liberación de Palestina (FPLP), clasificada como organización terrorista por la Unión Europea en la misma lista que están bandas como Hamás o las Brigadas de los Mártires de Al Aqsa».
Es un hecho gravísimo el que una banda terrorista opere con plena libertad en suelo español, convocando manifestaciones públicas que invocan al asesinato de personas por su origen étnico, religioso o nacional, bajo el slogan “Palestina libre del río hasta el mar”, que alude directa y particularmente a la propuesta de Hamas y otras organizaciones terroristas de exterminar al estado de Israel, negando de modo absoluto su mismo derecho a existir».
En la lista de organizaciones convocantes de la marcha figuran muchas organizaciones de extrema izquierda, entre ellas Podemos y el Partido Comunista de Galicia (PCG) en el que milita la vicepresidenta Yolanda Díaz.
El FPLP mantiene vínculos con el Partido Comunista de España, al que pertenecen dos ministras del gobierno de Sánchez: Yolanda Díaz y Sira Rego. Tal vez ese vínculo explique la tolerancia del gobierno con una convocatoria cuya lista de convocantes está encabezada por un grupo calificado como terrorista.
Y hablando de otro tema. Parece evidente que, Alfonso López Benito, canónigo emérito de la Catedral de Valencia, ha sido asesinado. Pretenden trasmitirnos que el asesino sería uno de los jóvenes desfavorecidos con los que él trataba y en ningún momento se habla de la posibilidad de que se trate de un asesinato político-religioso, obviando que estuvo varios años en el Tribunal Eclesiástico de la archidiócesis de Valencia, que era conocido por sus profundos conocimientos sobre la persecución religiosa en España en la etapa comprendida entre 1931 y 1939, que escribió varios libros sobre ello y fue juez delegado en la canonización de 250 mártires de la Guerra Civil. Desechar una posibilidad antes de que finalice una investigación, como mínimo, mosquea bastante.