El día de ayer, se ha convertido
en el vivo retrato de lo que es esta España que nos ha tocado vivir. Un
ministro destituido a los pocos días de jurar el cargo, el seleccionador
nacional de fútbol despedido a 48 horas del debut de nuestra selección en el
Mundial, y el cuñado del Rey recogiendo la orden de ingreso en prisión ¿Alguien
cree realmente que un país en el que los sobresaltos son algo habitual, puede
progresar?
Pero es que no es solo eso,
el presidente de los separatistas catalanes, el nazi Quim Torra, está volviendo
a poner en funcionamiento toda la maquinaria golpista tras el decaimiento del
155 tras formar su nuevo gobierno, y mientras eso ocurre en Cataluña, en el
País Vasco, vuelve el “impuesto revolucionario”, pues los organizadores de la
cadena humana separatista exigieron a empresas y comercios el 10% de su
recaudación.
¿Alguien cree, que quien es
presidente del Gobierno gracias a los votos de los separatistas, vascos y
catalanes, va a actuar para evitar esto? Todo lo contrario, este Gobierno ya
habla abiertamente del acercamiento de etarras al País Vasco. Los favores se
devuelven.
Incluso tenemos a otra
ministra en la cuerda floja, la de Hacienda, la hasta ahora consejera andaluza
María Jesús Montero, quien está denunciada por “prevaricación continuada” en la
realización de “nombramientos ilegales” en la Sanidad autonómica. Montero ha
sido denunciada junto una decena de altos y ex altos cargos de la Junta por
prevaricación continuada en tales nombramientos. para crear un “sistema opaco”
con el que “manipular caprichosamente el nombramiento de directivos y cargos
intermedios en la sanidad” que deberían haber sido seleccionados a través de un
concurso público “y no a dedo”.
Antes de finalizar, quiero expresar
mi reconocimiento a la única persona que ayer estuvo a la altura de las
circunstancias, y que no es otra, que el presidente de la FEF, Luis Rubiales,
quien ante la operación demencial y egoísta en la que Florentino Pérez,
presidente del Real Madrid, consideró más importante anunciar su nuevo
entrenador que la estabilidad de la selección nacional, negociando a escondidas
con Julen Lopetegui, dejó claro, que para él, están antes los valores humanos
que los deportivos, y que en este Mundial podemos tener menos opciones, pero
mucha más dignidad. Fulminó al desleal y traidor Lopetegui en una decisión que
le honra. Florentino Pérez, con lo que ha perpetrado, le ha hecho un flaco
favor a su club, pues ha tirado por la borda parte de los valores que siempre fueron
bandera del club blanco.
