Ione Belarra, es la favorita de los Iglesias para asumir el cargo de ministra de Derechos Sociales y Agenda 2030. A sus 30 años, tiene ante sí una oportunidad que solo se le debería dar a personas con experiencia en gestión, y no a alguien que, de ser una activista comunista, sin trabajo, gracias a ser amiga de los “jefes”, puede dirigir un Ministerio, mensaje envenenado que se lanza a la sociedad.
Belarra, no tiene casi experiencia laboral, tuvo una breve experiencia laboral en Cruz Roja y la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR) y fue becaria en 2013. Pero no hay problema, pues se vinculó a Podemos desde los inicios y su ascensión estuvo siempre ligado al de sus amiguetes “los marqueses”.
Su lealtad al dúo formado por Iglesias y Montero le dio el “premio gordo” cuando Pedro Sánchez tumbó a Mariano Rajoy y se alió a Podemos para gobernar. Para ella crearon la Secretaría de Estado para la Agenda 2030. Por este cargo, unido a su trabajo como diputada, Ione Belarra percibe un sueldo de 120.183,94 euros brutos anuales. Más de 8.500 euros al mes. Bingo. Pese a sus suculentos ingresos económicos, Belarra, colocó rápidamente a su pareja como asesor del grupo parlamentario en el Congreso.
Estos podemitas nos dijeron cuando llegaron a la política, que venían a cambiarla, yo personalmente veo que se comportan como los viejos partidos, de ahí que el partido morado tenga cada vez menos apoyos. Ningún desfavorecido de nuestra sociedad puede pensar, que estos elementos le van a solucionar sus problemas.