Acaba de hacer público el
diario ABC, una encuesta realizada por la prestigiosa empresa demoscópica GAD3,
cuyo resultado es el que casi todos sabíamos de antemano. La mayoría absoluta
de los españoles entiende, que haber cometido plagio en su tesis doctoral
inhabilita a Pedro Sánchez para seguir ocupando el cargo de presidente del
Gobierno, algo por otra parte, lógico, pues quien ostenta la máxima
responsabilidad para hacer cumplir las leyes, no puede haber delinquido, no
puede ser un tramposo.
Pero es que no es solo eso,
además del plagio, hay pruebas consistentes que demuestran también, que la
tesis se la hicieron, y que el tribunal que sin sonrojarse lo más mínimo, le
otorgó una nota de sobresaliente cum laude a ese bodrio, se lo hicieron a su
medida.
Mientras todo esto ocurre,
mientras la ciudadanía está escandalizada, la oposición, es decir, el Partido
Popular y Ciudadanos, se limitan a pedir que Sánchez comparezca en el
Parlamento, no atreviéndose a querellarse contra él, los españoles de ideas
conservadoras no se merecen representantes políticos tan cobardes y
acomplejados.
Pues bien, ha tenido que ser
el de siempre, el partido que representa a la derecha valiente y sin complejos,
ese que aspira a entrar en el parlamento nacional, y me estoy refiriendo a VOX,
el que ha presentado este viernes en el Tribunal Supremo una querella contra el
presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, por presuntos delitos de falsedad
documental en la elaboración de su tesis y por «promocionar supuestamente
de manera ilícita y fraudulenta la carrera profesional de su mujer»,
Begoña Gómez. Con las pruebas que hay, la querella debería ser admitida a
trámite, y dejar a Sánchez en una situación insostenible.
