El juicio a los golpistas
catalanes está superando todas las expectativas, pues si de escandalosas
pudieron calificarse las afirmaciones de Nieto, el número dos de Interior y de
Zoido, dejando al descubierto la cobardía de un Gobierno que en vez de hacer
cumplir las leyes e impedir el golpe, parece que pretendía que se llevara a
efecto de forma discreta, las ahora demoledoras declaraciones de Millo,
delegado del Gobierno de Rajoy, y de Pérez de los Cobos, coordinador
gubernamental del dispositivo policial, han puesto en su sitio a los golpistas
y a la patética caricatura de Gobierno que tuvimos.
Pérez de los Cobos, ha dicho
cosas muy graves y muy claras. Que los Mossos hicieron trampas para facilitar
el referéndum ilegal, que su claro objetivo era el facilitar el desarrollo de
la consulta ilegal, y que llegaron a hacer incluso labores de contravigilancia
contra “nosotros”. Por su parte, Millo, relató toda la violencia que sufrieron
nuestros policías, episodios violentos grabados en video que secuestró nuestro
Gobierno para que no se hicieran públicos, mientras los separatistas difundían
por tierra, mar y aire, videos manipulados para demostrarle al mundo la
brutalidad del Estado. Eso se lo debemos a Soraya Saenz de Santamaría, quien
solo utilizó el CNI que controlaba, para ir contra el interés de España. No
olvidemos, que esta señora permitió que Puigdemont se fugara, entre otras
decisiones “brillantes”.
Tras lo que se está
conociendo, no estaría de más, que Rajoy y todo su Gobierno pidieran perdón a
los españoles, y por supuesto, que el Partido Popular, que Pablo Casado, dijera
algo al respecto.
