El nombramiento de Miquel
Iceta como presidente del Senado supondría una importante vuelta de tuerca en
el proceso de liquidación del Régimen del 78 que inició Zapatero y que continúa
con entusiasmo Pedro Sánchez.
Hablamos de un personaje tan
peculiar, que incluso podríamos catalogarle como de personaje cómico, pero no
nos equivoquemos, hablamos de alguien que siempre estuvo más cerca de los
separatistas que de los constitucionalistas, alguien que estaría invalidado para
ocupar ese puesto si su partido fuese normal y tirara de hemeroteca.
Iceta no es una persona con
la dignidad necesaria como para ocupar ese importante puesto institucional, y
eso lo sabe de sobra Sánchez. Pero lo pondrá ahí justamente por eso, para que
sea una pieza importante en su ofensiva para desmontar todo lo conseguido en
más de cuatro décadas.
También nos dicen, que otro
“bicho” peligroso va a presidir el Congreso, “Carmen la de Cabra”. No cabe duda
que a España le esperan unos tiempos muy duros, tiempos que sufriremos quienes
no hemos votado a estos, y también, quienes equivocadamente les dieron su
confianza. Pasará lo de siempre, pensarán que ya llegarán otros que arreglen el
lío en el que nos han metido estos.
En la mesa del Congreso,
Sánchez no le permitirá formar parte a VOX, PP y Cs estarán en minoría. Y mientras
todo esto se perpetra, Casado y Rivera continúan peleándose entre sí. O un
resultado satisfactorio en las municipales, autonómicas y europeas, sirve de
contención a los planes de Sánchez, o dentro de cuatro años, a España no la va
a reconocer ni la madre que la parió.
