Parece que en Ciudadanos no
terminan de entender que, en este santo país, solo son considerados progres la
gente de izquierdas, sus insistentes acciones encaminadas a que le den el
“carnet de progre” terminan siempre igual, terminan en patéticos intentos donde
son humillados.
En el Orgullo de Sevilla ha
ocurrido lo que se esperaba que ocurriera, que varios miembros de Ciudadanos
fueron rociados con pintura e increpados para que abandonaran la marcha. Por
mucho que la Organización del Orgullo sevillano, esa que representa a las 18
entidades que son miembros de las Plataforma Orgullo LGTBI Andalucía, condenen
lo ocurrido y le pidan disculpas a la formación naranja, todos sabemos, que en
privado dicen lo contrario.
Los de Rivera insisten en que
volverán a acudir a las marchas de este colectivo, de nuevo tendrá que recurrir
a sus cargos, los únicos que asistieron en Sevilla, pues sus afiliados de a pie
parecen no querer correr riesgos innecesarios por el pertinaz capricho de su
líder.
Lo primero que tienen que
entender, Rivera y los suyos, es que los organizadores del Orgullo y los
colectivos que los apoyan, no representan ni mucho menos a todos los
homosexuales españoles, pues hay otros muchos que afirman públicamente que
jamás participaran en semejante esperpento, que ellos llevan su orientación
sexual con naturalidad, sin estridencias y sin provocaciones, y muchos de
ellos, al no ser de izquierdas, son votantes o militantes de partidos de centro
derecha. Por lo visto, Ciudadanos, a estos no los quiere representar.
Y termino aclarando, que una
cosa es respetar a todas las personas, no importando su orientación sexual, y
otra muy distinta, estar de acuerdo con la constante apología de la
homosexualidad que se hace en los medios, y el adoctrinamiento que se hace o se
pretende hacer en las escuelas.
