La petición del candidato a
la alcaldía de Barcelona, Manuel Valls, de levantar un «cordón
sanitario» contra Vox para evitar que acceda a las instituciones, lo que
demuestra claramente, es no que no tiene ni la más remota idea de lo que ocurre
en España ni en Cataluña.
El que pretende liderar una
candidatura de integración para apartar de la alcaldía barcelonesa a
separatistas y podemitas, no ha tenido otra ocurrencia, que atacar a Vox, al
partido que en Cataluña es la auténtica vanguardia de la lucha que sostienen
esa mayoría de catalanes que se sienten españoles, contra quienes a diario les
arrebatan sus derechos y sus libertades, contra los independentistas.
Ciudadanos va a estar
integrado en la candidatura de Valls, supongo que, por ello, Rivera y Villegas,
han salido de inmediato en auxilio del francés, disipando así cualquier duda
sobre una candidatura que, de entrada, pretende combatir antes a quienes
combaten con más arrojo y valentía a los separatistas, que a los propios
independentistas.
La estrategia de Ciudadanos
parece clara, en vez de formar un frente constitucionalista español contra los
independentistas y sus cómplices, pretende una candidatura instalada en la
equidistancia entre separatistas y constitucionalistas. Su candidato ya pide el
cordón sanitario contra Vox, supongo que el nuevo Partido Popular de Pablo
Casado tendrá que decir algo al respecto, pues el PP sabe mucho de eso de
soportar cordones sanitarios.
