Los españoles empezamos a no
entender demasiadas cosas, y tenemos la impresión, que de aquí en adelante esto
no va a cambiar.
Vivimos en un país en el que
se acusa a un presidente autonómico por supuestos delitos «menores»,
y me refiero por ejemplo al presidente popular de Murcia, se le hace dimitir y
después, tras no ser condenado, nadie le
restituye, y en cambio, al presidente de Cataluña, que está instalado en la
desobediencia y el golpismo, que hay pruebas de que dirigía hasta a grupos
terroristas que próximamente iban a comenzar a atentar, nadie se atreve ni a
toserle.
El PP, que pedía con
insistencia la aplicación del Art. 155, ahora tras su giro al centro, pide
aplicar la Ley de Seguridad Nacional. El PSOE, tras ir de antiespañol durante
una temporada larga, y sin renunciar a sus pactos municipales y autonómicos con
separatistas, proetarras y comunistas bolivarianos, cambia de mensaje y va de
patriota y de centrista, incluso hasta contempla aplicar en funciones el 155.
Esto es de Aurora Boreal.
Unidas Podemos, en tal
descomposición, que huele hasta mal. Y su verdugo, el sicario político de
Sánchez, Íñigo Errejon, contemplando como los medios progres, casi todos,
blanquean su imagen.
Ciudadanos, en ruinas,
nerviosos ante la hecatombe electoral que le vaticinan, acaban de anunciar a la
desesperada una moción de censura contra Torra en Cataluña.
Y por último, Vox, al que la
mayoría de los medios se han confabulado para silenciar, denuncian a Torra ante
los tribunales. Recordemos, que gracias a la denuncia de los de Abascal, hoy
estamos a la espera de la sentencia a los golpistas.
