El PSOE acaba de dar su apoyo a una proposición de los separatistas golpistas de Junts per Catalunya y de los grupos canarios, para modificar el Reglamento del Senado y que esta cámara se convierta en una “Torre de Babel”. En un lugar en el que todos saben hablar en español, unos elegirán hablar en otra lengua para obligar a establecer un sistema de traducción simultánea en la Cámara que nos costará a todos más de un millón de euros. Nueva bajada de pantalones del PSOE para que su líder alargue al máximo su estancia en La Moncloa. Con este apoyo, el PSOE consigue que la imagen de nuestro Senado, en vez de ser el de una Nación fuerte y unida, de apariencia de esa “plurinacionalidad” que persiguen todos los que desean lo peor para la nación española.
Los que dicen defender el “pluralismo lingüístico de España”, siempre han utilizado la llamada “cooficialidad” para expulsar al español mediante la inmersión forzosa, para la política de exclusión, para establecer un auténtico apartheid, si no ¿qué le pregunten a los médicos y maestros de las CCAA con lengua propia?
Los separatistas saben, que la existencia de un idioma oficial hablado por todos, es un tronco común de todos y es imprescindible para la existencia misma de una ciudadanía política basada en la igualdad.
En las raíces fundamentales del socialismo se hablaba de igualdad, pues bien, aquí en España, el PSOE asume y apoya las teorías reaccionarias de sus socios separatistas, arrastrado por un líder que es un simple saco de amoralidad.