Para entender lo que está
ocurriendo, para entender la postura de los partidos políticos en relación a
las pensiones, es imprescindible que nos enteremos, que ninguno de ellos está
dispuesto a acabar con todo aquello, que no hace demasiados años nos dijo UPYD
en un informe que sigue estando de máxima actualidad, y en el que detallaba
cuales eran las duplicidades que había que suprimir, los entes políticos
improductivos e innecesarios, y todo el chiringuito que tenían montado los
partidos políticos en las CCAA junto con las administraciones paralelas
destinadas a colocar a los suyos. Según este informe, si se suprimía todo lo
innecesario se ahorrarían sobre 50.000 millones de euros anuales.
Ni PP, ni PSOE, Ni Podemos,
ni Ciudadanos, están dispuestos a renunciar “a lo que no es suyo”, ni a sus
privilegios, para mantener el poder adquisitivo de las pensiones y la calidad
de los servicios públicos básicos. Así de claro.
En estas circunstancias, es
evidente, que Rajoy es el que menos miente, pues al menos las sube un 0,25%,
mientras que PSOE y Podemos, como saben que no van a gobernar, y lo dicen todas
las encuestas, piden lo que ellos nunca van a poder dar, y si llegaran al poder
y lo dieran, harían lo que hizo Zapatero en su día, dar lo que no se podía dar
y arruinar el país.
Y que nadie se equivoque,
estoy convencido de que las pensiones son un derecho adquirido tras muchos años
de trabajo, y que los sucesivos gobiernos tienen la obligación de mantener su
poder adquisitivo, pues de lo contrario, sería una estafa. Las pensiones no
pueden depender de la opinión de un gobierno. Siempre tienen que subir lo mismo
que el IPC, como mínimo.
Confío en que impere el
sentido común entre los pensionistas y no caigan en la trampa de una izquierda
que pasa de ellos y que les utiliza para debilitar al gobierno rompiendo la paz
social. PSOE y Podemos, son igual de culpables que el PP y Ciudadanos, pues
ninguno quiere meterle mano al Estado autonómico. Dinero para todo, no hay.
