Me sorprende la alegría con
que ha sido recibido el acuerdo suscrito entre Rajoy y Ortuzar (PNV) para la
aprobación de los Presupuestos Generales del Estado. En lo referente a la
subida de las pensiones, es cierto, que contempla una subida generalizada del
1,6% en 2018, y conforme al IPC en 2019, pero el compromiso adquirido por Rajoy
en lo referente a Cataluña es absolutamente inaceptable.
Lo aceptado ayer por el
gobierno del PP, en absoluto puede ser apoyado por Ciudadanos, pues no podemos
olvidar, que entre esos cientos de miles de catalanes que perdieron el miedo y
se tiraron a la calle portando banderas nacionales, estaban la mayoría de sus
votantes, y traicionarles sería un suicidio.
A petición del PNV, Rajoy ha
aceptado dejar de aplicar el Art. 155 en cuanto haya un gobierno en Cataluña. Como
en el actual escenario, lo más probable es que haya un gobierno
independentista, retirar el 155 supondría abandonar a su suerte a esa mayoría
no independentista, y no creo que Ciudadanos esté por la labor.
Lo que Rajoy hizo ayer, es
simplemente, traicionar a su Nación por cinco miserables votos. Si hay gobierno
independentista en Cataluña, los separatistas desembarcarán en la Generalidad
con toda la estructura golpista indemne. En las escuelas se seguirá
adoctrinando e intoxicando a los niños, la TV3 seguirá insultando a España y a
los españoles, y los Mossos seguirán actuando de “Guardia de Corps” de los
sediciosos. Resultado, el Estado de Derecho seguirá sin estar vigente en
Cataluña, y los derechos y las libertades de los catalanes seguirán siendo
pisoteados a diario. Esto es lo que Rajoy aceptó ayer a petición del PNV.
No pretendo exagerar, pero en
este asunto, Ciudadanos se juega mucho, o demuestra que defiende esos intereses
generales que nadie defiende en el parlamento nacional, o que es otro
impresentable miembro de la partitocracia que nos está destruyendo poco a poco.
