Cuando un Gobierno aconseja a
sus ciudadanos que se hagan planes de pensiones privados para complementar su
futura pensión pública, está reconociendo su propia incapacidad, está “tirando
la toalla”.
Desde la Transición, ningún
Gobierno ha llevado a cabo políticas demográficas destinadas a garantizar el
cambio generacional tan necesario para garantizar las pensiones del futuro.
Espero que algún día se nos explique porqué nunca se llevaron a cabo si se
sabía a qué nos conduciría la baja natalidad.
Para suscribir un plan de
pensiones, es necesario tener capacidad de ahorro. Los hogares españoles a
duras penas ahorran de media el 6% de lo que ingresan, la mitad de la media
europea, por lo que el dinero invertido en planes de pensiones se sitúa entre
los niveles más reducidos de la OCDE.
Estando en plena recuperación
económica, esa recuperación no se traslada a los salarios, la codicia de
demasiados empresarios y el mirar hacia otra parte del Gobierno, está favoreciendo
esta injusticia. Una gran empresa no puede anunciar a “bombo y platilla” sus
grandes beneficios del anterior ejercicio mientras tiene a muchos de sus
trabajadores con salarios de hambre, y encima congelados, eso es como mínimo
inmoral.
¡Sr. Rajoy! Más de media
España no tiene posibilidad de pagarse un plan de pensiones privado, abandone
el mundo paralelo en el que por lo visto vive y entienda la situación en la que
están esos millones de españoles, quienes se dan por satisfechas tras conseguir
el logro de llegar a fin de mes con sus escasos ingresos.
Ha llegado la hora de hablar
claro, cobrar unas pensiones dignas forma parte de nuestro llamado Estado del
Bienestar, un Estado sin futuro mientras no se acabe con el chiringuito que
tienen montado a nuestra costa los partidos políticos, y me refiero al Estado
Autonómico, una organización territorial fallida que nos dimos en la Transición
que está devorando todo y acabando con todo lo conseguido socialmente durante
décadas. Aunque de esto nunca se habla, no les interesa.
