El socialista Abel Caballero,
alcalde de Vigo, se muestra muy preocupado por la situación política, y a estas
alturas propone un acuerdo “entre partidos” para no depender de las formaciones
secesionistas para formar gobierno, así como, reformar la Ley Electoral para
que si no hay acuerdo que complete la mayoría, gobierne el más votado,
aduciendo que eso es lo que ocurre en los ayuntamientos.
Qué a estas alturas, alguien
del PSOE, uno de los dos partidos que se han beneficiado siempre de los votos
de los nacionalistas, y que gracias a lo que han cedido ante ellos, nos
encontramos ante la gran crisis nacional que tenemos encima, tiene castigo,
además, proponiendo parches cobardes.
La solución es fácil, que
cada diputado nacional le cueste a cada partido el mismo número de votos, con
ese justo cambio en la Ley Electoral, los partidos separatistas pasarían a la
más absoluta irrelevancia, pues ahora, sus escaños les salen mucho más baratos
que a los partidos nacionales al tener sus votos concentrados en pocas
provincias y su representación está muy sobrevalorada.
Pero la solución definitiva,
necesita esa valentía de la que carecen nuestros antiguos partidos, simplemente
ilegalizar a todo aquel partido cuya finalidad sea la ruptura de la unidad
nacional, como ocurren en los países de nuestro entorno, todos, democracias más
avanzadas que la nuestra. Y además, es que es muy lógico, los diputados nacionales
son representantes del pueblo español, y no se puede consentir, que utilicen el
Parlamento para ir contra los intereses de la Nación a la que representan,
contra los intereses de nuestra Nación, contra los intereses de España.
Aunque tenga poco que ver con
el tema tratado hoy, cedo a la tentación de referirme a unas declaraciones
hechas por ese periodista fichado por Pablo Casado que ahora ostenta un
importante cargo en el Partido Popular, y me refiero a Pablo Montesinos: “El
modelo de Nuñez Feijoo en Galicia es el ejemplo que queremos extrapolar cuando Pablo Casado sea presidente. Su modelo económico, su lucha contra la despoblación y
la defensa de las instituciones, del Estado autonómico o de la unidad de España
son nuestra referencia”. Cuando Nuñez Feijoo, de lo único que es ejemplo negativo, es
de cómo el PP permite el adoctrinamiento en las aulas, la imposición
lingüística, el enchufismo institucional, la cesión al separatismo y fomenta la
idea de «La España plurinacional», vamos, para vomitar de inmediato. Parece que el PP haga constantemente campaña a favor de VOX.
