El PSOE no ceja en su empeño para que no se investigue el escándalo de explotación sexual a menores tuteladas en Baleares. Hasta en la Eurocámara ha intentado que se anulara la misión aprobada para tratar de explicar los hechos, pero no lo ha conseguido pese a contar con los votos a favor de la Alianza Progresista de Socialistas y Demócratas, y de Los Verdes. Lo que sí han conseguido es cambiar sustancialmente el título de la misión desvirtuándolo totalmente. Ha pasado de ser una misión «para investigar el escándalo de maltrato infantil en Baleares, que fue denunciado en peticiones» y se ha sustituido por «investigar peticiones sobre sexualidad infantil en Baleares». Recordemos que el Parlamento balear rechazó la creación de una comisión de investigación sobre este asunto por 30 votos en contra de Grupo Mixto, MÉS per Mallorca, Unidas Podemos y PSIB-PSOE, y 25 a favor de El PI, Vox, Ciudadanos y PP.
El escándalo se destapó en enero de 2020 y recientemente se ha conocido que una de las menores tuteladas y prostituidas en Baleares fue obligada a abortar por el gobierno de Francina Armengol y que la Fiscalía se lo ocultó al juez. Desde el PSOE se está intentando tapar por todos los medios, y esta insistencia hace pensar que, cabe la posibilidad de que entre los clientes de las menores prostituidas pueda haber políticos.
También es muy sospechoso que, pese a la magnitud que está cogiendo este escándalo, el PSOE ascendiera a Javier de Juan, responsable de los centros de menores de Mallorca precisamente cuando se prostituyó a los menores de los que era máximo responsable. Estamos ante un caso que demuestra con claridad la falsa defensa de las mujeres que profesa la izquierda, ese feminismo sectario que sufrimos.