Lo importante no es quien va
a ser nuevo presidente del Partido Popular, lo importante debería ser, qué
quieren los militantes populares que sea su partido en el futuro. Si lo que
pretenden es que siga siendo esa organización repleta de vividores de la
política, de políticos profesionales que sobreviven en un lodazal de
corrupción, o si por el contrario, pretenden regenerar el partido, tener
dirigentes que durante unos cuantos años se sacrifican para servir a la
sociedad, y sobre todo, recuperar esos valores y principios, esas señas de
identidad de la derecha española que durante el mandato de Rajoy
desaparecieron, o más bien, fueron sacrificadas en pos de intereses espurios.
Viendo los medios de
comunicación nos damos cuenta, de que los mismos que encumbraron a Ciudadanos,
y hundieron a UPYD al negarse a incorporarse y aceptar la partitocracia
corrupta, ahora son los encargados de decirles a los militantes populares quien
tiene que ser su presidente. Las empresas demoscópicas que controlan, ya están
trabajándose a los populares. Hoy mismo, y de forma descarada, afirman, que los
militantes del PP prefieren a Feijoo, ese que no hace mucho se codeaba, y hay
testimonios gráficos de ello, con amistades muy peligrosas.
Para el poder económico, el
tandem Rivera-Feijoo, es el ideal, ya que, por lo visto, les garantiza sus
negocios y sus beneficios a medio plazo. El problema reside, en que nadie da
nada a cambio de nada, los favores se pagan, y estos siempre gobernaran para
ellos, y no para nosotros.
Dicho esto, que nadie piense
que soy partidario del “trilero” que acaba de ocupar La Moncloa, pues mientras
los otros se pueden quedar con nuestro dinero, legal o ilegalmente, Sánchez
directamente nos puede arruinar, como siempre hacen los socialistas, y quitarnos
nuestra Nación, es decir, todo.
