El 1 de agosto, se va a
celebrar la primera reunión bilateral entre el Gobierno y la Generalidad de
Cataluña, se hace con el propósito de crear un marco de negociación permanente.
Pedro Sánchez, ha estado de acuerdo en que se incluyan en el orden del día de
dicha reunión un punto relativo “a la situación de los presos y exiliados”, y
otro relativo al derecho a de autodeterminación. El Gobierno de Sánchez,
justifica haber aceptado lo inaceptable, para no enturbiar el deshielo de las
relaciones.
Pedro Sánchez, ofrece a la
Generalidad ingresos extra, inversiones del Estado y más participación
autonómica en la gestión de infraestructuras. Sigue empecinado en el error de
siempre, premiar a los desleales en un intento imposible de apaciguamiento.
La actitud de Sánchez,
contrasta con lo ocurrido ayer en el primer Comité Ejecutivo Nacional del nuevo
Partido Popular, el primero de la era Casado, y en el que el nuevo presidente
popular hizo hincapié, en que el problema planteado por el independentismo
catalán centrará gran parte de su agenda, dando a conocer las primeras
iniciativas parlamentarias que su partido presentará en el Congreso.
El PP presentará un proyecto
de ley que incorpore al Código Penal la sedición impropia y el delito de
convocatoria ilegal de referéndum de secesión, “a fin de que el Estado de
Derecho tenga los mecanismos de defensa preceptivos para que no suceda lo que
ocurrió el año pasado”.
Estos dos delitos que el
partido Popular quiere reincorporar al Código Penal, estaban tipificados en el
pasado, pero Zapatero los excluyó para así desarmar a nuestra Nación y que no
pueda combatir las amenazas internas.
Los actuales, PSOE y PP, son
como la noche y el día, uno colaborando con quienes pretenden destruirnos, y el
segundo, intentando rearmarnos para que podamos defendernos.
