Vox quiso realizar el acto de presentación de su candidata en un lugar emblemático, en la Plaza de la Constitución de Vallecas, llamada por muchos la “Plaza Roja”, pues la izquierda radical considera que les pertenece y que ningún otro partido podía pisarla. Pero se equivocaron, pues Abascal y los suyos, estuvieron, hicieron su acto, y dijeron en voz alta, que la España decente no puede estar vetada en ningún lugar de nuestro territorio nacional.
La actitud del Ministerio del Interior ha sido vergonzosa, pues envío unos escasos 150 agentes a sabiendas de que así difícilmente podrían evitar las agresiones a los asistentes al acto, Marlasca se ha convertido en un ser malvado.
Los pocos agentes enviados no tuvieron la más mínima posibilidad de impedir la lluvia de piedras, adoquines y botellas, por lo que provocaron varios heridos entre los asistentes al acto, incluso un diputado de Vox por Guadalajara tuvo que ser hospitalizado. Al final, trece heridos y solo dos detenidos, muy sospechoso.
Tras el acto, Pablo Iglesias, publicó un tuit que lo debería llevar a la cárcel “Hoy los ultras de Vox han ido a provocar violencia a Vallecas”. Solo Díaz Ayuso mostró en un tuit su solidaridad con los de Abascal y su condena por unos ataques que consideró intolerables. Curiosamente, el socialista Ángel Gabilondo, ese que va por la vida de moderado, no quiso condenar los hechos. Parece tener claro que no quiere cabrear a sus posibles socios.