Os acordáis de Dante Fachin, ese tipo que fue secretario general de Podemos en Cataluña y diputado de aquella fórmula llamada “Catalunya Sí Que es Pot”. Se marchó de Podemos tras una de esas batallas internas que caracterizan a la formación morada, pero dejó huella de su sectarismo hasta el punto de que el sumario de la Guardia Civil sobre los CDR le dedica unos párrafos reveladores.
Este tipo pidió ayuda a los Comités de Defensa de la República (CDR) el brazo armado de los golpistas, esos que incendiaban las calles y preparaban acciones terroristas, para que dieran cursos de formación para llevar a cabo acciones de kaleborroka a los miembros de los círculos podemitas catalanes.
Esta información corrobora que el populismo de extrema izquierda catalán y los violentos cachorros del golpismo beben de la misma fuente y comparten la manera de ejercer eso que llaman “activismo”. Son la misma basura, aunque respondan a siglas diferentes. La calle une mucho, sobre todo cuando se trata de incendiarla.
Populismo y golpismo comparten los mismos medios y no se distinguen en los fines. Son lo que son y prueba de ello es que en el sumario de la Guardia Civil aparecen los unos y los otros. No es de extrañar que el socialcomunismo haya decidido abrir a los sediciosos las puertas de la cárcel. Por humanidad, dicen, mientras la Benemérita desnuda las mentiras de unos y otros con un informe que a Sánchez no le hará moverse un milímetro de su decisión de indultar a esa chusma que le tiene cogido por sus partes.