Os acordáis de aquella frase
“veremos cosas que nos helarán la sangre”, el que la pronunció acertó de pleno,
ya que la entrevista en horario de máxima audiencia que se le regaló a Arnaldo Otegi en
TVE supone una agresión en toda regla a la memoria colectiva del pueblo español,
y en particular, una incalificable ofensa a las víctimas, a nuestros héroes.
La dirección de RTVE
demuestra una vez más, su descarado servilismo a los intereses del Gobierno en
funciones, por ello, la dimisión de Rosa María Mateo es imprescindible para que
el ente público abandone el camino de la continua degradación.
Otegi tiene un espantoso
pasado criminal del que nunca se ha arrepentido, por ello, está inhabilitado
por la Justicia, pero como Sánchez tiene que ganarse a los herederos de ETA, a
EH Bildu, a los de Otegi, pues les contenta con esa infame entrevista con la
intención de blanquear la imagen de un carnicero. Para Sánchez, todo vale con
tal de seguir en la presidencia.
Me niego a creer, que la
mayoría de los españoles que han votado a partidos de izquierdas vean con
buenos ojos lo que sucedió ayer en TVE con Otegi, creo que alguien dentro de la
izquierda debería decir algo.
La TVE de Rosa María Mateo se
ha convertido en un medio tóxico, hace unos días definió como desaparecidas a
las mojas secuestradas, violadas y asesinadas por milicianos del Frente
Popular, ahora, entrevista con todos los honores a un terrorista
multireincidente ¿qué será lo próximo?
Mientras tanto, a nuestro
presidente en funciones, el maléfico estratega Sánchez, se le empieza a pasar
por la cabeza ir a nuevas elecciones, ya que piensa que mejoraría sus
resultados a costa del previsible hundimiento de Unidas Podemos y de la grave
crisis de Ciudadanos. Vivimos en un estado de inestabilidad política sin
precedentes, y eso nos perjudica en todos los aspectos.
