La mayoría de los medios de comunicación están comprados y al servicio del Gobierno social-comunista, por ello, informan muy poco de las continuas agresiones y la violencia desatada contra Vox en todos sus actos electorales en Cataluña, violencia ejercida por jóvenes independentistas “batasunizados”. Parece claro, que el independentismo ve en Vox a su único gran enemigo, algo que debe complacerle mucho a los de Abascal, lo digo por aquel lema de “sus insultos son nuestras medallas”.
Mientras, el Partido Popular y Ciudadanos no han lanzado una sola nota de condena por los ataques sufridos por Vox, ni solidarizándose con ellos, solo Cayetana Álvarez de Toledo (PP) y Toni Cantó (Cs) han estado a la altura de los acontecimientos, teniendo palabras de condena para los agresores y solidaridad con los agredidos.
La violencia desatada contra Vox en Cataluña, coincide con la campaña iniciada por Casado y Arrimadas contra el partido de Abascal, a cuenta de la abstención de este en el decreto del Gobierno sobre los fondos europeos, una abstención que ha propiciado, que de inmediato, España reciba 140.000 millones de euros procedentes de la UE tan necesarios para nuestros trabajadores y nuestros autónomos. Pablo Casado, ha pedido a todos los cargos de su partido, que equiparen a las formaciones de Santiago Abascal y Arnaldo Otegi en sus comparecencias públicas. Una petición que demuestra la ruindad del líder popular y su incapacidad para dirigir su partido, pues meter en el mismo saco al partido del héroe Ortega Lara, con el de sus secuestradores proetarras, es una acción incalificable.