Enero nunca ha sido un buen
mes para el empleo, pero el mes pasado, gracias al gobierno socialista de Pedro
Sánchez, ha sido desastroso para el mercado de trabajo con una fuerte caída de
la afiliación a la Seguridad Social al destruirse 204.865 puestos de trabajo. A
fin de enero, teníamos 3.285.761 parados.
Pedro Sánchez, decidió subir
el Salario Mínimo Interprofesional un 22,3% llevándolo hasta los 900 euros
mensuales, por sus acuerdos con Podemos, y lo hizo sin escuchar los consejos de
todos los organismos nacionales e internacionales, y además lo hizo,
incrementando los impuestos al empleo, el resultado ha sido el previsto, de
nuevo un gobierno socialista se dedica a incrementar las colas del paro. Cada
día de enero se destruyeron 6.608 empleos, lo que dejó la cifra total de
ocupados en 18.819.300 personas.
Los autónomos salen también
muy mal parados, pues en enero se perdieron 20.291 trabajadores por cuenta
propia, el doble que en enero de 2018. En este país, el 85% del empleo lo crean
las pequeñas y medianas empresas, y los autónomos, y a todos ellos no se les
puede imponer una brutal subida del SMI, sencillamente, porque al que le vaya
bien se puede plantear aceptar esa subida, pero a los que les va mal y a duras
penas llegan a fin de mes solo les queda la opción de aligerar su plantilla. No
olvidemos, que un trabajador que gana mil euros, en realidad le cuesta a su
empresa dos mil, pues lo que la empresa tiene que pagar por diversos conceptos
al Estado es de auténtica locura.
Con lo que se sabe que ocurre
cuando gobierna la izquierda nunca entenderé como tantos trabajadores la siguen
votando, pues dándole su confianza al PSOE o a Podemos, lo que hacen es “cavar
su propia tumba laboral”. En mayo tenemos varias citas electorales, veremos
cuantos de ellos se liberan de ese masoquismo y optan por quienes crean riqueza
y empleo.
