En una época en la que la esclavitud era práctica común en toda Europa, Isabel la Católica, prohibió la esclavización de los indígenas y reconoció su condición de súbditos libres de la Corona. La reina no solo dejó claro que los nativos americanos que habían sido traídos a Castilla desde las recién descubiertas tierras de las Indias no podían ser tratados como esclavos, sino que ordenó que todo aquel que lo deseara, podía volver a sus tierras de origen, corriendo la Corona con todos los gastos.
Isabel tomó esa decisión tras haber presenciado en Sevilla el desembarco de varios indígenas traídos por Cristóbal Colón tras su segundo viaje, unos habían sido regalados a nobles y otros vendidos como esclavos, no podía consentir tamaña injusticia. Para ella, esa gloriosa expansión hispánica que comenzaba, en ningún caso justificaba que seres humanos fuesen considerados como bienes, como propiedad privada de un dueño, para ella, deberían ser considerados como vasallos libres sujetos al orden jurídico castellano.
El 20/6/1500 Isabel firmó y se convirtió en ley, que ningún indígena podía ser reducido a esclavitud, y todos los que se hallasen en esa condición debían ser liberados y un mes después, el 20 de julio, se firmó la orden que activaba el proceso de devolución: liberación formal, recuperación bajo custodia regia y embarque hacia sus tierras natales.
Y esto ocurrió en un contexto en el que la práctica habitual europea era la de capturar para convertir en esclavos a infieles o bárbaros. Por el contrario, Isabel, reconoció en aquellos hombres una dignidad inherente que ni la diferencia cultural, ni la lejanía geográfica, ni la ausencia de bautismo podían anular.
Aquellos navíos que zarparon desde puertos andaluces llevaron consigo un mensaje político a las Indias, la monarquía castellana no aceptaba la esclavización de los naturales, y declaraba su voluntad de gobernar sobre ellos no como vencedora, sino como protectora.
Evidentemente, algunos indígenas regresaron efectivamente a sus tierras y otros murieron en el viaje. Pero en todos los casos se activó un precedente legal valiosísimo de cara al futuro propiciado por una reina que, sin lugar a dudas, se adelantó a su tiempo varios siglos. Hasta podríamos catalogarla como de visionaria.
El 20/7/1500 ese mandato real se convirtió en un principio jurídico y los indígenas percibieron que, en Castilla, que en los albores de esa España en ciernes, existía una ley más alta que la del acero.
En el testamento de la Reina, cuatro años después, todo esto quedó reafirmado diciendo “no consientan ni den lugar a que los indios reciban agravio alguno en sus personas ni bienes, sino que sean bien y justamente tratados”.
La reina Isabel, la Monarquía Hispánica, hizo de la conquista una empresa no de saqueo, sino de gobierno responsable y lo hizo, en una Europa que comerciaba con esclavos.
Es una pena que lo que hoy comento no se enseñe en los colegios, pues demuestra que la Monarquía Hispánica fue pionera en otra manera de ejercer el poder, desde el principio de humanidad.
En todos los imperios, desde sus inicios, han ocurrido episodios contrapuestos, luces y sombras, abusos y avances, pero esto de lo que hoy hablo es tan potente, que por sí solo debería desmontar esa leyenda negra, inventada y potenciada, por los ingleses y casi nuca combatida por nuestros gobernantes.
Para mí, Isabel la Católica, ha sido nuestro mejor personaje histórico y lo lógico sería que, todo lo que llevó a cabo, fuese conocido por las nuevas generaciones de españoles para que se enorgullezcan de su historia. Así también se hace patria.
Lo que dijo un filosofo : En España de cada diez cabezas 1 piensa y 9 embisten. Si preguntas por el yugo y las flechas te dirán que es un símbolo franquista cuando lo es de Isabel la Católica celebrando la unidad de España. No tenemos remedio.
VIVAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA
ESPAÑAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA