Durante la noche del 24 de diciembre, esa en la que la mayoría de los occidentales pasamos la Nochebuena felizmente con nuestros seres queridos, en otro lugar del mundo, exactamente en Nigeria, veinte comunidades cristianas fueron atacadas por terroristas musulmanes y como resultado, 162 personas fueron asesinadas, entre ellos, muchos niños y bebés.
Mientras que los medios de comunicación nos atiborran de imágenes de supuestas víctimas gazatíes y digo supuestas, porque toda la información que proviene de Gaza ha pasado previamente el filtro de la banda terrorista Hamás, de esta gran masacre, los medios españoles no se hacen eco, posiblemente por ser las víctimas cristianas y haber sido asesinadas precisamente por eso.
Según Vatican News, en los últimos 14 años, 52.250 cristianos han sido asesinados por islamistas en Nigeria. Se trata de un genocidio en toda regla, que está siendo silenciado por la mayoría de los medios de Occidente y por esa gran mayoría de medios españoles comprados por la izquierda. Para vergüenza de Europa, la izquierda de nuestro continente se niega a hablar sobre la persecución a los cristianos.
El grupo parlamentario de Vox en la Asamblea de Madrid ha presentado una iniciativa para condenar «con la máxima contundencia» la violencia ejercida contra los cristianos alrededor del mundo y en especial en Nigeria tras dicha masacre. En el texto, Vox también reclamaba al gobierno de España que tome las medidas necesarias para garantizar el respeto a la fe cristiana y que España participe en misiones de seguridad internacional contra el yihadismo.
Vox ha denunciado que esta declaración institucional «ha sido tumbada por los grupos de la izquierda». Los mismos grupos que siempre están prestos a condenar la «islamofobia», pero que se niegan a condenar e incluso se dedican a alentar el odio a los cristianos tanto dentro como fuera de nuestras fronteras.
Pero lo ocurrido en la Asamblea de Madrid no es excepcional, el mes pasado en el Parlamento Europeo, la izquierda también se negó a celebrar un debate sobre la persecución a los cristianos, precisamente a raíz del asesinato de Deborah Samuel. Entre los partidos que votaron en contra estaban los socios del gobierno español: los socialistas del PSOE y los comunistas de Podemos.
A los cristianos, solo nos queda, rezar por las víctimas inocentes, mantener la esperanza de que algún día se haga Justicia y que los terroristas paguen por estos crímenes.