Marruecos ha indultado a cerca de 30.000 presos en los últimos cinco años, para de esta forma, solucionar el grave problema de hacinamiento en sus prisiones.
Fuentes de nuestra Policía Nacional aseguran que a través de las rutas de la inmigración ilegal están llegando a España la mayoría de estos criminales y delincuentes amnistiados por el régimen alauí. Están vaciando cárceles y metiéndolos en pateras con dirección a España. Una situación que parece encantarle a Sánchez y a sus cómplices, pero que mantiene muy preocupados a los efectivos de nuestras Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.
En este contexto, en el que nuestro enemigo del sur, aunque amigo de los traidores que nos gobiernan, nos envía a sus más peligrosos ciudadanos, surge en España el problema de qué hacer con los seis mil menas que están en unas Islas Canarias incapaces ya de gestionar el problema. En vez de devolverlos a su país, nuestro Gobierno pretende repartirlos por toda España. Hay que tener en cuenta, que la mayoría tienen padres y son los que tienen que hacerse cargo de ellos, incluso se conocen casos de que, algunos menas, han sido visitados por sus progenitores, quienes se han desplazado a España para comprobar lo bien que se les atiende con nuestro dinero. En el caso de que alguno no tenga padres, pues que su Rey, ese que posee una de las fortunas más grandes del planeta, los mantenga.
De inmediato, ese colaboracionista de la izquierda llamado, Alberto Núñez Feijóo, ha adelantado que el PP va a “seguir poniendo a disposición del Gobierno toda la capacidad instalada en los centros de menores de las CCAA en las que gobierna su partido para acoger cualquier necesidad y cualquier contingente”. Y lo ha dicho sin consultar con el partido que gobierna con él y que sin su apoyo carecería de poder autonómico.
Por su parte, Santiago Abascal, ha aseverado que su discurso contra la inmigración descontrolada, “no es una obsesión de Vox”, sino que es una preocupación por la seguridad, el funcionamiento de los servicios sociales y el mantenimiento de la identidad española. Así, ha dicho que todo esto “se pone en riesgo cuando se promueve la inmigración ilegal por parte de unos y otros”.
Lo único cierto es que en los acuerdos para conformar gobiernos autonómicos, PP y Vox, firmaron una serie de compromisos, entre ellos, sobre inmigración ilegal, si ahora el PP se desmarca de ellos y los incumple, que se atenga a las consecuencias, pues es evidente, que al ser Vox un partido que no cambia de criterio en función de la situación política de cada momento, va a hacer todo lo que esté en su mano para que los 6.000 menas ubicados provisionalmente en Canarias no lleguen a las cinco regiones donde gobiernan con el Partido Popular, y en las que, repito, tienen acuerdos suscritos en materia de inmigración ilegal con los de Feijóo ¿pero que se puede esperar de un líder político que ha sido cómplice del PSOE en una votación para regularizar de golpe a medio millón de personas que han entrado ilegalmente en España?
Conviene recordar, que los partidos golpistas catalanes, socios de Sánchez, ya le han dicho al infame que habita La Moncloa, que a Cataluña no irá ningún mena.
Si el reparto se perpetrase, cada vez que una manada de menas cometa un delito o viole a una de nuestras hijas o nietas, los españoles deben saber quienes son los responsables, tanto en la izquierda como en la derecha fake del Sr. Feijóo.
No parece tener solución