Cuando los sufridos españoles creíamos que lo habíamos visto todo, llegó Pedro Sánchez a La Moncloa y está batiendo los peores records. Acabamos de saber de sus últimas reuniones con Zapatero, ese expresidente al que se le debería prohibir la entrada a España y ser juzgado por la Corte Penal Internacional por ser cómplice y apoyar a Nicolás Maduro en su represión criminal contra su pueblo y avalar con su silencio el reciente fraude electoral en Venezuela; también se ha conocido su reunión con Conde Pumpido, ese al que puso al frente del “Tribunal Prostitucional” entre otras cosas, para que convirtiera a los ladrones socialistas de los EREs andaluces en víctimas a los que había que pedir perdón e indemnizarles, ese que tenía la misión de fallar en contra de todas las denuncias que se pusieran contra las ilegalidades que comete, esas denuncias que prácticamente solo pone VOX, y la última, cumpliendo la orden de Sánchez de ordenar a los magistrados que el CGPJ tiene que ser presidido por una mujer sí o sí ¿a eso como se le puede llamar, hembrismo quizás?
Ayer asistimos a ese esperpento de rueda de prensa de Sánchez en el que la mayoría de los periodistas, domesticados y acojonados, solo le preguntaban de cosas que no interesan a nadie y los pocos que se atrevieron a preguntarle de lo que nos interesa, de la corrupción de su familia, de su partido y de su gobierno, simplemente, no les respondió. Estamos, sin duda, gobernados por un peligroso y canallesco psicópata.
Y ante eso, los de siempre, los silenciados por los medios, los de Abascal, VOX, presentó ayer miércoles una querella contra Pedro Sánchez, el ministro de Justicia, Félix Bolaños, y la Abogacía General del Estado, en respuesta a la querella presentada el martes por el presidente del Gobierno contra el juez Juan Carlos Peinado que investiga a su esposa, Begoña Gómez. Personalmente lo veo muy bien, porque Sánchez sigue prostituyendo las instituciones y usándolas para su interés personal. La última ha sido la Abogacía del Estado, que ha presentado una querella contra el Juez Peinado en nombre de Pedro Sánchez.
VOX considera que la querella de Sánchez es “un nuevo atropello y un intento de someter a la Justicia” y ha incidido en que “sólo VOX seguirá haciendo todo lo posible para evitarlo”.
Estamos ante una barbaridad jurídica y política, un testigo querellándose contra un juez porque le llama a declarar de acuerdo con la ley y siguiendo todos los procedimientos. Es la estrategia política del canalla de Sánchez, erosionar todas las instituciones y, por tanto, erosionar a los jueces.
Nunca debemos olvidar que el Partido Popular tiene mucha culpa de todo lo que está pasando, ya que ha sido un colaborador necesario para el “dictadorzuelo” que nos desgobierna, pues pactó con el PSOE el cambio de los magistrados del Tribunal Constitucional entregándoselo y el acuerdo para la renovación del Consejo General del Poder Judicial.
Se busca al que juró cumplir y hacer cumplir la constitución. Amén.