Me he decidido a escribir sobre este tema, porque cada vez me siento más sorprendido cuando algún votante de derechas me manifiesta, sin duda, con la mejor de las intenciones, sus deseos de que PP y VOX formen parte de una sola opción política, que se lleve a cabo la unidad de la derecha española.
Esta pasada semana, el portavoz del PP, Borja Sémper, ha sido entrevistado en TVE y nada más comenzar la entrevista le preguntaron a quién prefiere, a Santiago Abascal o a Pedro Sánchez. Tras mostrar su cara un claro disgusto con la pregunta, finalmente el portavoz del PP afirmó: «Ninguno de los dos», respuesta que causó bastante disgusto entre cargos, afiliados y simpatizantes de su partido, ya que mostraron su enfado en la red social X.
A mí, lo que me ha extrañado es que no se haya atrevido a elegir a Sánchez, pues su partido parece empeñado en ser un clon ideológico del PSOE, pues ambas formaciones, siempre en Europa y cada vez más veces en España, tratan de imponer la misma ideología en muchos asuntos de vital importancia para nuestro futuro como sociedad.
Mientras Sémper deja claro que con VOX no quieren nada, no pasa un día en el que no le hagan algún guiño a los separatistas de Junts y PNV.
Nunca olvidaré que, a pesar de tener una holgada mayoría absoluta, el PP dejó intactas todas las leyes ideológicas de la izquierda durante el mandato de Rajoy, incluso una ley monstruosa, la ley del aborto, que el propio PP había recurrido al Tribunal Constitucional. Y tampoco olvidaré que en los últimos años, el PP y el PSOE han pactado el Tribunal de Cuentas, la oficina del Defensor del Pueblo, el Consejo de RTVE, el Tribunal Constitucional, el Consejo General del Poder Judicial y la Junta Electoral Central, unos pactos que han significado la entrega del control de todas esas instituciones a los socialistas.
Que a estas alturas, algunos comunicadores sigan apelando a la «unidad de la derecha» en referencia al PP y a Vox, continuando con la farsa de presentar al partido de Feijóo como un partido de derechas, cuando en realidad el PP es un partido socialdemócrata al uso cuya función en la política española es estafar políticamente a los votantes de centro-derecha, pidiendo el voto para frenar a la izquierda para después hacer las mismas políticas que la izquierda y pactar la entrega de nuestras instituciones a la izquierda. Ya va siendo hora de que a los populares se les caiga la careta.
El bipartidismo ha funcionado, de ahí los pactos con los separatistas, que han funcionado muy bien para los dos principales partidos de nuestro país.