Aunque la mayoría de los europeos saben muy poco de la sociedad norteamericana, lo cierto es que, pese al lavado de cerebro constante que ellos también sufren por parte de los medios de comunicación “progres” y todas esas, películas y series, llenas de mensajes subliminales destinados a corromper sus mentes, los norteamericanos parecen haber tenido claro que en estas elecciones se jugaban mucho y no han tenido duda en apostar por un personaje que, aunque a los europeos nos pueda producir perplejidad por cómo se comporta, era mil veces mejor que su nefasta adversaria.
Personalmente, celebro la victoria de Trump, porque refleja el triunfo del patriotismo y de la libertad. Este resultado es una gran victoria para todos aquellos que defendemos la patria, la familia, la prosperidad, la seguridad, la paz y la vida. Con él, ha triunfado nuestra civilización y han sido derrotados quienes quieren destruirla.
Es lógico que a esa mayoría antieuropea que gobierna la UE le haya molestado la victoria de Trump, pues ellos son iguales que la derrotada y propagan sus mismas ideas. Trump es proteccionista y defiende a ultranza a los suyos frente a los de fuera, todo lo contrario que los actuales líderes europeos, esos que van de la mano de la traidora Úrsula Von der Layen. Puedo hasta aceptar que no sea buena su elección para nuestra economía, pero lo veo lógico, ya que su obligación es la de gobernar en pos de los suyos, algo que contrasta enormemente con lo que hace, por ejemplo, nuestro Gobierno, que siempre toma decisiones contra los españoles.
El Partido Demócrata norteamericano se ha demostrado que está mucho más a la izquierda que su base social, es realmente un Partido Socialista. Feminismo, ecologismo, fanatismo climático, en definitiva, la perversa Agenda 2030 pura y dura. Ha fracasado en su intento de colectivizarlo todo, “si eres mujer tienes que votarlos a ellos que son los feministas, si eres hispano o negro tienes que votar a los que defienden a las minorías”, parece que la Economía se ha impuesto y el pueblo no olvida que con él tenían un 15% más de poder adquisitivo, claramente, los hispanos conocen cual es el coste del socialismo, ya que llegaron a EEUU huyendo de él.
En la OTAN tiemblan y es lógico que lo hagan, ya está bien de que 400 millones de estadounidenses protejan a 400 millones de europeos de 400 millones de rusos, ya va siendo hora de que Europa dedique lo suficiente en sus presupuestos nacionales para su defensa.
Israel, supercontento, sabe que Trump les ayudará. Y Ucrania, preocupada, pues lo mismo Trump lo mismo hasta consigue acabar con esa guerra.
Esperemos que la victoria del patriótico Partido Republicano traiga vientos de esperanza y de libertad a Europa y los Orban, Meloni, Le Pen, Abascal y otros escriban a corto y medio plazo la historia de este desnortado viejo continente.
Las élites mediáticas están muy nerviosas con esta gran victoria de Trump y han criminalizado a sus votantes, más de 72 millones de estadounidenses que han hablado y lo han hecho de forma contundente hartos de las políticas que destruyen el campo y la industria y que condenan a la precariedad a jóvenes, familias y empresas.
Enhorabuena de mi parte