Los que desde la Unión Europea están destruyendo nuestra economía y nuestro bienestar, presente y futuro, siguen tomando decisiones en esa línea, porque para ellos, lo primordial es seguir al pie de la letra agendas ideológicas como la 2030.
La última “sabia decisión” de estos dañinos burócratas ha sido la de autorizar el uso de polvo de larvas de gusano como “ingrediente” en diversas categorías de alimentos. Podrá incorporarse en productos como quesos y derivados, mermeladas de frutas y verduras, alimentos a base de pasta, productos procesados con patatas e incluso panes, eso sí, el etiquetado de estos alimentos deberá advertir que este “ingrediente” podría provocar reacciones alérgicas en personas alérgicas a los crustáceos, productos derivados de crustáceos y ácaros. Mi pregunta es ¿cuántos ciudadanos disponen de tiempo para leerse las etiquetas de todo lo que compran?
Conviene recordar que recientemente aprobaron también el consumo del grillo doméstico en sus formas congelada, deshidratada y en polvo, así como el de langostas migratorias.
En teoría, estas decisiones tenían la misión de ayudar a acabar con el hambre en el mundo aprovechando los nutrientes y las proteínas que contienen los insectos, pero lo cierto es que lo que pretenden es cambiar los hábitos alimentarios de los occidentales, pretenden ya hasta decirnos qué debemos y qué no debemos comer, evidentemente, debemos oponernos a ello y sin nos gusta a casi todos comernos cuando nos apetezca un buen filete de ternera, comérnoslo y punto, porque al final, el sector primario, el sector ganadero será la víctima de los ya no tan velados planes de esos que tienen como eslogan eso de “no tendréis nada y seréis felices”.
No olvidéis nunca, que aquí en España, tanto el PSOE como el PP y los comunistas apoyan la letal agenda 2030 y solo VOX se opone a ella.
En la medida de lo posible, se la van a comer esos personajes