Tras afirmar que lo iban a estudiar “en profundidad”, el PP ha anunciado que votará sí a la modificación de la ley ómnibus planteada por el Gobierno de Pedro Sánchez, aunque los puntos que les llevaron a rechazarla hace una semana se mantendrán intactos. Últimamente, Feijóo cambia de opinión con la misma facilidad que lo hace Sánchez, aunque con una gran diferencia, Sánchez lo hace para mantenerse en el poder todo el tiempo que pueda, pero Feijóo siempre lo hace por ese defecto que socaba día a día la confianza “de los suyos” esa mezcla de cobardía y mansedumbre que cada día se ve con más claridad.
Los populares decían a los cuatro vientos que la normativa contenía cuatro medidas inaceptables: la cesión de un palacete en París al PNV, disposiciones que facilitan y blindan la inquiokupación, subir el IVA a los alimentos e incrementar la factura de la luz, pero ahora dicen todo lo contrario, ya que el decreto modificado continúa incluyendo estos puntos.
El PP calificaba la ley como un “chantaje” del Gobierno y una maniobra para imponer su agenda sin negociar con el Congreso. Hasta su vicesecretario de Economía, Juan Bravo, criticó la norma, asegurando que no la apoyarían por incluir medidas que “no benefician a los ciudadanos”. Hacen lo mismo que el PSOE, lo que dicen hoy es todo lo contrario de lo que nos decían ayer y hay que verlo con absoluta normalidad, cosa que hacen porque saben que sus “borreguitos” se lo perdonan todo.
Ahora nos cuentan los de Feijóo la milonga de que su voto busca “garantizar ayudas a los ciudadanos, aunque las condiciones que rechazaron inicialmente siguen intactas”. Parece que por enésima vez los ataques de la izquierda y sus medios les han hecho temblar las piernas, han rectificado y le hacen un gran nuevo favor a Sánchez.
Se les debería caer la cara de vergüenza a todos los políticos del PP por dar su apoyo a que el palacete en el centro de París que actualmente es una de las sedes del Instituto Cervantes pase a ser propiedad de un partido antiespañol.
Sueño con que se vaya este individuo a la cárcel