La declaración del Fiscal General del Estado, Álvaro García Ortiz, ante el magistrado del Tribunal Supremo, Ángel Luis Hurtado, por un delito de revelación de secretos tras la filtración contra el novio de la presidenta madrileña Isabel Díaz Ayuso, ha dejado meridianamente claro, cual es la situación de esta España, esa Nación que llegó a ser un Imperio y que ahora se encuentra bajo mínimos en lo nacional, en lo social, en lo político, en lo ético y en lo moral.
Este tipo declaró ayer durante hora y media como investigado. Desde su entrada en la sala ha mostrado a cara descubierta, desafiante y dejando clara su complicidad con la teniente fiscal y con el abogado del Estado. Se ha negado a contestar al juez y se ha atrevido a acusarle, solo ha contestado a su defensa que ejerce la Abogacía General del Estado controlada por su capo de La Moncloa, la Fiscalía se ha negado a interrogarle y por el contrario, se ha dedicado a leer un alegato para defenderle mostrando su criterio acerca de la supuesta inconstitucionalidad de todo el proceso y ahí está la clave.
Que este bandolero de Sánchez es culpable de todo, es evidente, pero la baza de Sánchez es que el asunto llegue al Tribunal Constitucional en el que Cándido “Golpe” Pumpido está puesto para exculpar a toda la banda de Sánchez y si fuese necesario, también al inquilino de La Moncloa. Cuando se empezó a utilizar ilegalmente al TC como Tribunal de Casación, como Supremo del Supremo, el PP no hizo lo que debía y de ahí lo que está ocurriendo, que Sánchez y la banda de golfos que forman su mafia, saben que cometan el delito que cometan, al final siempre estará Sánchez con sus indultos o amnistías y Cándido para lo que haga falta.
Los medios nos inundan con casos gravísimos de los que se hartan de hablar, aunque saben que al final, mientras gobierne la radicalizada izquierda actual, todo quedará en nada, pues su meticulosa colonización de todo les sirve para que sus delitos queden impunes. Que en esta situación, el que se supone que es la oposición y me refiero al PP, siga dando su apoyo a propuestas de la mafia socialista, es absolutamente desesperanzador para una parte importante de la ciudadanía.
Parece que no se va de el palacio de la Moncloa
Juro cumplir y hacer cumplir. En búsqueda y captura