La justicia brasileña está tan colonizada como la española y prueba de ello es lo acaecido en las recientes elecciones, donde se ha impuesto el líder de la izquierda radical, Lula da Silva, tras conseguir que el juez del Supremo Tribunal Federal (STF), Cristiano Zanin, decretara la ampliación del plazo para votar en dos horas, cuando muchos colegios ya habían cerrado y estaban procediendo al escrutinio, todo un despropósito. Este magistrado es íntimo amigo de Lula y, para más inri, le defendió como abogado en el caso de la operación Lava Jato, en 2017, en el que Lula fue condenado por corrupción y blanqueo de capitales y pasó 580 días en la cárcel. Evidentemente, su rival, Flavio Bolsonaro ha denunciado el pucherazo.
Pues bien, nuestro infame presidente, Pedro Sánchez, ha declarado que Brasil ha marcado el camino y que él quiere emularlo y ganar, le ha faltado decir que “mediante el correspondiente pucherazo”.
También me ha sorprendido mucho, ese video de Sánchez reivindicado los valores antibelicistas de su Gobierno difundido en RRSS, grabado junto al Guernica de Pablo Picasso en el Museo Reina Sofía de Madrid. Cuando el psicópata sabe perfectamente que Picasso pinto ese cuadro en memoria de su amigo torero, Ignacio Sánchez Mejías, tras morir en una plaza tras ser corneado. La izquierda se inventó otro significado y sigue explotando esa gran mentira.
Mientras va de pacifista por la vida, Sánchez y sus socios, alientan el incendio de nuestras calles y el saqueo de los comercios, lo mismo que alienta Melenchón en Francia, lanzando a sus hordas de terroristas callejeros y magrebíes a delinquir, eso sí, prohibiéndole a nuestros policías actuar con contundencia, resultado, la mayoría de los heridos son nuestros sufridos agentes, abandonados y traicionados por este miserable Gobierno.
Viendo el comportamiento de Sánchez no se puede descartar que esté preparando algo muy gordo de aquí a las elecciones, algo que intente cambiar el sentido del voto de los españoles o simplemente impida que se llegue a votar. Porque un personaje de estas características es capaz de todo con tal de no perder el poder. Qué razón ha tenido siempre Santiago Abascal cuando ha repetido una y otra vez que “lo peor de Sánchez está por llegar”.