En cualquier democracia occidental sería inadmisible que un ministro, que un Gobierno, se negase a facilitar la información que le solicita la policía judicial, pero como la de Sánchez ya es claramente una “democracia” bananera y bolivariana, su ministro Marlaska, le ha negado a la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, información sobre las visitas que ha recibido en prisión el ex alto cargo socialista Santos Cerdán.
Es evidente que lo peor de este Gobierno está por llegar y que por eso no nos debe sorprender nada de esta banda criminal. ¿Acaso alguien cree que Marlaska no trabaja activamente para salvarse él y a sus compañeros de tropelías de todas las causas de corrupción que les asedian? Esta mafia criminal que nos desgobierna, como era de esperar, está poniendo todas las trabas posibles para que no salga a la luz todo su entramado de corrupción.
Pero esta basura política socialista se enfrenta a nuestros policías y guardias civiles, hombres tenaces y entregados que pese a todas las trabas que les pone este Gobierno, con su enorme labor y profesionalidad lo han puesto contra las cuerdas.
Es por todo ello, por lo que la ciudadanía española debe apoyar con todos sus medios a nuestros valientes servidores públicos que luchan contra la corrupción. A la vez que debe exigirles a sus representantes políticos y me refiero principalmente al PP ya que VOX siempre ha manifestado que lo hará, comprometerse a que en cuanto estén en disposición para ello, deroguen y reformen leyes, despoliticen la justicia, se personen en todas las causas de corrupción y movilicen en las calles a todos los españoles de bien hasta que esa banda de mafiosos que nos desgobiernan se sienten delante de un juez.
Otra prueba del totalitarismo de Sánchez y su banda es el hecho de que en su ley de secretos oficiales se recogen multas a periodistas de hasta 2,5 millones de euros.
Aunque los secretos que quieren conocer los españoles no son sobre cuestiones que pasaron hace varias décadas, sino los secretos que esconden esta mafia de corruptos y mafiosos que nos gobiernan. Nos quieren hablando de Franco para tapar los negocios corruptos de Pedro Sánchez y José Luis Rodríguez Zapatero. Para que no hablemos de Begoña Gómez y los turbios negocios de su padre, ni tampoco del enchufe del hermano del capo mafioso.
Esta ley es un pago más a los golpistas y a la extrema izquierda que sólo trabajan por debilitar el Estado y cargarse España. Y el gobierno, como ha demostrado en tantas ocasiones, está dispuesto a hacer lo que sea con tal de aguantar un cuarto de hora más en el poder. Esto no es más que un nuevo acto de corrupción política al que por desgracia esta banda criminal nos tiene ya demasiado acostumbrados.
Y de paso introducen en la totalitaria norma la posibilidad de multar a periodistas que rebelen secretos de Estado. No tengo la más mínima duda de que con esta norma, por secretos de Estado esta mafia entiende los turbios negocios de Pedro Sánchez, de su suegro, de su esposa o de su hermano. Para ellos los sucios negocios y secretos de José Bono o José Luís Rodríguez Zapatero no podrán ser investigados por periodistas.
Espero que el Universo le provea de salud a Alejandro para que siga informándonos de las tropelías de este dictador
ARRIIBBBBBBBBBBBBBBBBBBBBBBBBBBBBBBBBBBBBBBBBBBBAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA ESPAÑAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA