Alberto Núñez Feijóo, como no sabe cómo parar el ascenso de VOX, lo que ha provocado el estancamiento a la baja del suyo, empieza a no controlar sus declaraciones y se dedica a decir barbaridades de las que tarde o temprano tendrá que arrepentirse.
El aún líder del Partido Popular acusó a Santiago Abascal de situar a su partido al mismo nivel que EH Bildu y los separatistas por negarse a asistir al acto institucional del 12 de octubre para no blanquear a Pedro Sánchez.
De inmediato, el líder de VOX y presidente de Patriots, Santiago Abascal, le respondió con contundencia y visiblemente molesto recordándole al líder de los populares que ha sido el PP el que en varias ocasiones ha votado en contra de ilegalizar a los herederos de ETA, calificando de incomprensibles las palabras de Feijóo y reprochándole su falta de coherencia y su memoria selectiva respecto a la relación del PP con la izquierda.
Creo recordar que el propio Feijóo dijo que no asistiría a ningún acto en el que coincidiera con el presidente del Gobierno, algo que no ha cumplido. Pero curiosamente critica a Abascal por hacer lo mismo que él defendía hace meses, este Feijóo es patético. Comentando esto, Abascal ha dicho: “Cuando lo hace Feijoo quiere aplausos; cuando lo hacemos nosotros, nos llama radicales. Parece que el señor Feijoo se ha dado un golpe en la cabeza, porque no hay quien lo entienda”.
A Feijóo lo están calando cada vez más votantes, su credibilidad está por los suelos, él ya solo defiende lo que le interesa defender en cada momento mirando de reojo a las encuestas, carece de ideas, de valores y de principios, lo que le hace decir algo y lo contrario al poco tiempo.
Él ya dijo no ha mucho, que prefería pactar con ese “PSOE bueno” que es tan real como “el Monstruo del Lago Ness” y para cuadrar el círculo, Moreno Bonilla, presidente andaluz del PP acaba de decir que, si en las andaluzas no obtiene mayoría absoluta, antes que pactar con VOX repetiría elecciones.
Estos tipos del PP, estos políticos profesionales, ya no son creíbles cuando hablan de inmigración, fiscalidad o de la derogación de las leyes ideológicas, leyes que sin VOX en el Gobierno jamás tendrán los arrestos necesarios para derogarlas.
Los de Feijóo son los socios del PSOE en Bruselas y tienen a su jefa, Von der Leyen, pidiéndoles que repitan ese pacto aquí. A todos esos que siguen votando a este desdibujado PP tapándose la nariz, hay que decirles que se equivocan y que solo VOX garantiza el imprescindible cambio, que solo los de Abascal tienen la valentía de tomar las medidas necesarias para sanar esta sociedad enferma que padecemos.
Así es, este artículo es un buen reflejo de la realidad que quieren construir a nuestras espaldas