Nada de lo que perpetra Pedro Sánchez está hecho sin una clara finalidad. Nadie en su sano juicio puede tener dudas acerca de porqué regulariza, paso previo para que obtengan la nacionalidad, a cientos de miles de inmigrantes. Desde 2008 hasta 2016 se regularizó a 300.000 marroquíes. Sánchez quiere contrarrestar descaradamente a todos esos españoles que le han dado la espalda sustituyéndoles por inmigrantes islámicos, sabedor de que, por ahora, la gran mayoría de ellos le votarán, aunque como ha ocurrido en otros países europeos, más adelante crearán su propio partido y entrarán en las instituciones.
En las elecciones generales de 2023, dos millones y medio de extranjeros acudieron a las urnas. De cara a 2027, se añadirá cerca de un millón más por los nacionalizados durante la presente legislatura a razón de un cuarto de millón al año. La izquierda está realizando un cambio gradual y silencioso del censo, una descarada “estafa democrática”.
Pero el infame y canalla presidente que sufrimos no se queda ahí, también tiene constantes gestos para agradar a los magrebíes y garantizarse su voto. Un ejemplo de ello ha sido la entrega de la Casa del Temple de Toledo a la Fundación de Cultura Islámica, una decisión que ha indignado, con toda la razón del mundo, a todas las organizaciones vinculadas al ámbito templario y cristiano.
Esta maravilla del siglo X es uno de los edificios civiles más antiguos de España. El ministro comunista, Ernest Urtasun, ha impulsado la cesión para así ofender a los cristianos españoles y agradar a los enemigos de nuestra civilización. La Fundación de Cultura Islámica, beneficiaria de la concesión, tiene como finalidad la difusión, el estudio y la conservación del legado islámico en España.
Fray José Navarro, maestre de la Orden Soberana del Pueblo Templario, ha manifestado públicamente su rechazo a la medida, señalando que la Casa del Temple debería mantener un uso coherente con sus raíces históricas. Ha declarado que la concesión debería haberse realizado mediante una licitación pública y transparente, y no a través de una adjudicación directa. A su juicio, el conflicto no tiene relación con cuestiones políticas ni raciales, sino con la defensa del honor y la identidad histórica del edificio.
La Orden ha remitido ya un requerimiento formal al Ministerio de Cultura solicitando acceso al expediente completo de la cesión, con el objetivo de conocer sus fundamentos jurídicos, los criterios aplicados y si se abrió o no un proceso público de concurrencia. En función de la información que reciban, no descartan acudir a los tribunales. Para ello, han anunciado que cuentan con el respaldo de la asociación Abogados Cristianos.
Paralelamente, los templarios han trasladado su protesta al ámbito municipal. Han registrado un escrito ante el Ayuntamiento de Toledo solicitando al alcalde, Carlos Velázquez, que paralice la cesión del inmueble. A esta iniciativa se han sumado numerosas organizaciones. Todas ellas coinciden en reclamar transparencia administrativa, igualdad de oportunidades en la gestión del patrimonio público y la preservación de la identidad histórica y cultural de la Casa del Temple.
La Casa del Temple está considerada por numerosos historiadores como el edificio civil más antiguo de España. Situada en el barrio del Temple, conserva en gran medida su estructura original y cuenta con más de un milenio de antigüedad. Aunque su nombre actual se popularizó en el siglo XIX, cuando comenzaron los estudios científicos sobre el inmueble, se cree que pudo haber sido un palacete entregado a los templarios tras la reconquista de Toledo por Alfonso VI, si bien no existen pruebas documentales concluyentes. Durante siglos, el edificio estuvo vinculado a distintas hermandades cristianas tras la toma de la ciudad.
Estamos ante un claro ejemplo de que la izquierda española, socialistas y comunistas, son claramente anticristianos y proislámicos. Una izquierda que ya solo da pasos encaminados a acabar con nuestra civilización.
No van a tenerlo fácil