No albergo ninguna duda, de que todo lo malo que le ha ocurrido a España y nos ha ocurrido a los españoles, tiene un origen, la estafa del 11-M. Gracias a que se convirtió una gran mentira en “verdad oficial” pudo llegar una figura como Zapatero a la presidencia del Gobierno, sepultar la Transición y resucitar esas dos Españas que se odiaron en el pasado. Zapatero comenzó lo que ahora pretende finalizar el canalla de Sánchez y entre ellos, el inútil de Rajoy (PP), ese que con su mayoría absoluta pudo pararlo todo y no paró absolutamente nada.
Ver a diario esos informativos en los que se dan pelos y señales de las andanzas delictivas del “referente” del actual PSOE, resulta vomitivo. Los socialistas siempre se han comportado más como una organización criminal que como un partido político, y ahora, uniendo todos los hilos, vemos que no es ninguna exageración decirlo. Pero repito, la raíz de todo esto estuvo en los atentados del 11-M, esos que hicieron posible que un individuo de la calaña Zapatero pudiera llegar a La Moncloa.
A los desmemoriados y a los más jóvenes quisiera recordarles lo que ocurrió. Se inventaron una falsa verdad oficial, nunca se explicó de forma convincente qué explotó realmente dentro de los trenes, hubo ocultación de pruebas y manipulación de informes.
Mi opinión es que el 11-M fue posible gracias a una triple alianza entre los Servicios Secretos marroquíes, ETA y las cloacas socialistas del Estado. Que los 192 asesinados y los 1700 heridos fueron los daños colaterales causados por quienes decidieron cambiar para mal el futuro de España y lo consiguieron. El objetivo de estos asesinos era que la opinión pública interiorizase que los atentados fueron cometidos por islamistas como reacción a la política exterior del gobierno del PP y parece que lo consiguieron, pues el delincuente ZP llegó al poder y comenzaron nuestros problemas, problemas que aún arrastramos y sufrimos. Podemos afirmar que los poderes públicos hurtaron premeditadamente la verdad a los españoles con fines maléficos.
Creo sinceramente que, por justicia histórica, el juicio del 11-M se debería repetir, aunque tengo serías dudas de que los mayores perjudicados políticos y me refiero al PP, estén dispuestos a ello conociendo su “histórica” valentía.
Un artículo muy diáfano