Nos decían los vendidos y comprados medios de comunicación, que Andalucía el 17-M ponía a prueba la vía moderada de Moreno Bonilla y su influencia para que Feijóo la abrace en el resto de España, que Moreno Bonilla revalidara la mayoría absoluta y poder venderlo como un falso y rotundo éxito contra el sanchismo.
Pero los andaluces, afortunadamente, no lo quisimos así pese a escuchar durante meses las absurdas y machaconas tesis de ese ridículo coctel de centro derecha educado y acomplejado con unas gotitas de socialdemocracia, eso que lidera Moreno Bonilla y que si nos paramos a analizarlo es aplicar casi exactamente las mismas políticas que los “sociatas”. Démosle gracias a Dios y a los andaluces que despertaron a tiempo porque el PSOE azul no haya revalidado su mayoría absoluta, esos “capullos” que siempre nos hablan de ese PSOE bueno al que nadie vio ni le puso cara.
Para Moreno Bonilla y su manso rebaño, la moderación consiste en aceptar sin rechistar, la ideología de Género, el aborto, las políticas verdes, la invasión migratoria, a los Menas, como si fuesen nuestros, la manipulación histórica, los impuestos confiscatorios, es decir, todo lo que empezó a perpetrar el chorizo de Zapatero, no tocó el inane de Rajoy y está culminando el criminal mafioso de Sánchez. Para el presidente andaluz, todo lo que ha hecho y se le ocurra a eso que admiten llamar progresismo, hay que aceptarlo.
Afortunadamente, las mayorías absolutas pasaron a la historia y ya no se turnan en el poder el malo y el peor por mucho que le fastidie al bipartidismo, VOX llegó para quedarse y ocupa un espacio político distinto a ellos.
Son millones los españoles que quieren un cambio real en su día a día y no quieren ni el sanchismo rojo de la calle Ferraz ni el sanchismo azul, ese que pretende imponer en la calle Génova el andaluz Moreno Bonilla.
Moreno Bonilla es un líder prefabricado, moderadito y sonriente, que solo pretende mantenerse en el poder, pero al que le ha salido un gran grano en el culo. Ahora sabemos que ya hay fecha para iniciar las conversaciones PP-VOX en Andalucia. Y ya sabe, tendrá que negociar medida a medida, con plazos de ejecución y garantías de cumplimiento, pues a VOX nada le sirve si no va encaminado a que Andalucía cambie de rumbo.
Es increíble que en el PP existan barones regionales “moderaditos”, como Moreno Bonilla, que prefieran políticas del PSOE antes que muchas de las de VOX, esas que están basadas en el más absoluto sentido común y en la prioridad nacional.
Espero que así sea, no obstante habrá que esperar el voto extranjero