La Guardia Civil, desde su fundación en 1844, ha desempeñado un papel esencial en la construcción y consolidación de la seguridad pública en España. A lo largo de su historia, este cuerpo ha sabido adaptarse a los cambios sociales, políticos y tecnológicos, manteniendo siempre como eje central el servicio a los ciudadanos y la defensa del interés general. Ese “Todo por la patria” que figuraba en lo alto de la puerta de todas las Casas Cuarteles se ha convertido en estos casi dos siglos en una “verdad absoluta”.
Su presencia en todo el territorio nacional, especialmente en el ámbito rural, ha garantizado durante décadas la protección de personas y bienes, contribuyendo a la cohesión territorial y a la igualdad en el acceso a la seguridad. Desde la lucha contra la delincuencia común hasta la persecución del terrorismo y el crimen organizado, la Guardia Civil ha demostrado una capacidad operativa y un compromiso ejemplar con la legalidad en defensa de nuestra Nación.
El reconocimiento a la Guardia Civil es, en definitiva, un reconocimiento al esfuerzo, la dedicación y el sacrificio de generaciones de hombres y mujeres que han servido a España con lealtad, su vocación de servicio público ha trascendido lo estrictamente policial y se proyecta hacia el bienestar integral de la sociedad. Su trayectoria constituye un pilar fundamental en nuestra historia contemporánea y un ejemplo de compromiso con los ciudadanos a los que protege.
Desde la Transición hemos podido comprobar el trato injusto que ha recibido este Cuerpo Armado, privándole de los medios humanos y materiales que necesitaba para enfrentarse a unos delincuentes cada vez mejor organizados y armados. Pese a ello, han cumplido con su obligación muy por encima de lo que se les podría exigir. Si nos damos cuenta, siempre que ha gobernado el PSOE es cuando más ha sido maltratada y es cuando han estallado escándalos causados por indignos personajes que los distintos gobiernos socialistas han puesto al mando de la Guardia Civil.
El antecedente más conocido era el caso de Luis Roldán, director general de la Guardia Civil con Felipe González, condenado por malversación, cohecho, estafa, falsedad y fraude fiscal tras apropiarse de fondos reservados y comisiones ilegales.
Ahora, con el infame Pedro Sánchez ha estallado un nuevo caso. El juez de la Audiencia Nacional, Santiago Pedraz, ha imputado este jueves a Mercedes González, directora general de la Guardia Civil, y al director adjunto operativo del cuerpo, Manuel Llamas, en el marco de la causa relacionada con las supuestas maniobras atribuidas al entorno de Leire Díez. La decisión del magistrado llega después de que la Fiscalía Anticorrupción solicitara que ambos responsables del Instituto Armado fueran citados como investigados por presuntos delitos de prevaricación y obstrucción a la Justicia.
Pese a todos los intentos perpetrados por esa organización criminal llamada PSOE, los españoles sabemos que la Guardia Civil es la de siempre y merece nuestra admiración más absoluta.
El espíritu del Duque de Ahumada sigue vivo
ARRIBAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA ESPAÑAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA