El que fue secretario de
Estado de Seguridad de noviembre de 2016 a junio pasado, fue hasta ayer, el
único representante del Gobierno de España que optó por decir la verdad en el
juicio que se celebra en el Tribunal Supremo contra los golpistas catalanes.
Nieto dejó claro lo que allí
sucedió, esa rebelión violenta que muchos niegan, pero lo más sustancial de lo
que dijo es sin duda, eso de que “el Gobierno les ofreció a los golpistas
realizar el referéndum ilegal en las plazas en vez de en edificios públicos”,
una afirmación de tal gravedad, que a la par de este juicio o tras finalizar,
debería sentar en el banquillo al cobarde de Rajoy y a todo su Gobierno.
Un Gobierno que tiene la
obligación de cumplir y hacer cumplir las leyes, no puede ofrecer a unos
golpistas que celebren un referéndum declarado ilegal en otro lugar para
decirnos luego que no tiene validez, de auténtica vergüenza.
Lo que dijo ayer Nieto, hunde
aún más a este Partido Popular en la inmundicia, y lo dice alguien que no duda
que Casado quiere hacer cosas distintas a las que hizo su antecesor, pero
debemos recordar que quienes dirigen hoy en día al PP, sabían lo que estaba
haciendo Rajoy y asintieron con su silencio, fueron cómplices de él. Nadie hizo
ni siquiera amago de rebelarse.
Tras lo de ayer, la España
decente debe tomar la decisión de a quien da su confianza, si a quienes desde
el Gobierno de España han sido casi cómplices del golpe separatista, o a
quienes han sentado a los golpistas en el banquillo, PP o VOX.
