Los separatistas catalanes
acaban de dar otra vuelta de tuerca al hostigamiento que ejercen contra los
catalanes constitucionalistas, contra los ciudadanos de esa región que se
consideran españoles y catalanes, contra esa mayoría que respeta las leyes que nos
hemos dado democráticamente. Arran, las juventudes de las CUP, ha colocado
carteles en Manresa y localidades cercanas, donde han estampado las fotografías
de personas acusadas de retirar lazos amarillos.
Los independentistas
siempre han querido dar una imagen, cívica, pacífica y festiva, de sus actos
reivindicativos, pero todo eso terminó hace mucho tiempo, ahora se comportan
como auténticos nazis que señalan a quienes no piensan como ellos para que
algún descerebrado atente contra esas personas de bien. Ya es hora de que se
ilegalice a los partidos y a las organizaciones independentistas, pues están
claramente fuera de la ley.
Los separatistas atribuyen
a estas personas, militar en Vox y formar parte de los denominados Grupos de
Defensa y Resistencia (GDR), que tienen como objetivo contrarrestar las
actividades de los Comités de Defensa de la República (CDR). Por lo visto, la
culpa de estas personas, es formar parte de la vanguardia en defensa de nuestra
Nación, es ser auténticos héroes a los que el Estado no defiende.
Hasta ahora, los cachorros
de la CUP se habían ceñido a señalar a políticos contrarios al separatismo en
sus campañas de acoso y amedrantamiento, por lo que es la primera vez que
personas sin cargos o responsabilidades políticas se ven en el punto de mira.
Avanzamos hacia el enfrentamiento civil.
En los carteles
distribuidos en esta ocasión se insta a los ciudadanos a «dar la
alarma» si los afectados son vistos por la calle, y así poder agredirles
¿Dónde está la Fiscalía?
