En la Transición, el PSOE
pedía la Autonomía, entre otras cosas, para acabar con el paro. Tras casi
cuatro décadas de gobiernos socialistas, los andaluces empezamos a entender lo
que nos querían decir con eso, querían decir, que los socialistas dejarían de
estar parados, y en eso tenemos que reconocer que han cumplido, eso sí,
alcanzando cotas inimaginables de enchufismo y sinvergonzonería, y claro está,
tenemos el record europeo de desempleo entre los no socialistas.
De nuevo, estamos cerca de
unas nuevas elecciones autonómicas, y a ellas concurren los cuatro partidos que
tienen representación parlamentaria, es decir, el PSOE de la corrupción, la
derecha acomplejada y cobarde del Partido Popular, la veleta naranja del
oportunista Ciudadanos, y los que quieren convertir Andalucía en Venezuela, es
decir, Podemos. Estos cuatro partidos, coinciden en algo, los cuatro son
defensores de la ruina de España, de las Autonomías. Una organización
territorial convertida en sus diferentes chiringuitos particulares, donde
enchufan a los suyos, y roban impunemente.
Pero en estas elecciones,
puede haber un nuevo competidor, me refiero a Vox, único partido abiertamente
anti autonomista que quiere acabar con la ruina autonómica, el despilfarro en
gastos políticos, cargos a dedo, asesores, coches oficiales y subvenciones que
se auto otorgan los propios partidos.
Ahora tienen la oportunidad,
ese gran número de andaluces que aspiran a una España unida, fuerte y
centralizada, de votar a un partido que dice abiertamente lo que ellos piensan,
y que a diferencia de los partidos a los que anteriormente votaron, seguro que
no les defraudará.
