Pedro Sánchez, además de
tener todos los defectos que no debería de tener un presidente, con el
escándalo de su tesis doctoral ha sumado un nuevo adjetivo a su definición, y
ese es, el de estafador. Hasta el presidente de la Real Academia de Doctores,
Antonio Bascones, acaba de afirmar “que hay motivos sobrados para que al
presidente le sea retirado el título de doctor”.
Pero lo más importante que
ha ocurrido en relación a este caso, es que todos los grupos políticos que le
hicieron presidente, es decir, toda la basura parlamentaria, todos los partidos
antiespañoles, se han negado a que comparezca en el Congreso, aun sabiendo, que
tendrá que ir a un Senado en el que el PP dispone de mayoría absoluta. Esta
decisión de Podemos y de los demás, difícilmente va a ser entendida por muchos de sus votantes.
Ha quedado claramente de
manifiesto, que todos los partidos que quieren destruir España, nuestra Nación,
no quieren que se convoquen elecciones, para así, asegurarse de que el PSOE
continúa quitándole al Estado armas para defenderse hasta final de legislatura,
dándoles absolutamente igual, que Sánchez sea un estafador, un ser de la peor
calaña.
Quienes quieren acabar con
la Nación española, saben de sobra, que quien gobierne tras las próximas
elecciones, difícilmente será su cómplice, como lo es Sánchez.
Lo ideal sería, que a Partido Popular y a Ciudadanos, le hiciesen falta los escaños que de seguro va a obtener Vox para tener mayoría. Teniendo en cuenta que las propuestas de Vox son las únicas que pueden revertir la difícil situación por la que atraviesa España, con este escenario aún habría esperanza.
