Han tenido que pasar dos
meses, para que el que okupa La Moncloa sin que los españoles le hayamos
elegido, tuviese a bien, comparecer y decirnos algo, aunque ese algo haya sido
simplemente proferir un cúmulo de falsedades que camuflan una presidencia que
ha partido con una falta absoluta de proyectos, y que lo fía todo a esa
propaganda destinada a esos millones de españoles que se dejan engatusar por
una estética prefabricada y por un peligrosísimo buenismo demagógico.
Era evidente, que Sánchez
no podía hacer un balance realista de su gestión, pues reconocer el resultado
de ese balance, que es brutalmente negativo le obligaría a dimitir. Por el
contrario, el rey del del sectarismo ideológico y de la fractura social, se dedicó a tachar de radicales a PP y Cs, y
a deslegitimar la acción del Senado, evidentemente porque allí tiene mayoría el
PP.
Sánchez está inmerso en una
larga huida, en una desesperada huida intentando que esta llegue hasta final de
legislatura, con unos raquíticos 84 escaños sufre “la soledad del corredor de
fondo”. Sánchez participa en una carrera sabiendo que la gran mayoría de los
españoles no querían que su partido llegara al poder, ni que el gobernara.
Resultó patético escucharle
decir que representa el deseo político de la mayoría de los españoles, cuando
la verdad es, que la mayoría de españoles le perciben como a alguien que está
debilitando el proyecto constitucional de España como Nación. Incluso se
atrevió a decir, que la mayoría de los españoles son de izquierdas. Si ayer
quedó claro algo, es que este personaje, en su empecinamiento de sobrevivir en
La Moncloa, va a ser capaz de cualquier cosa. Debemos estar atentos, pues el
socialismo de este país siempre ha sido experto en la manipulación de los
medios de comunicación, y como no, en presentar resultados del CIS falseados.
Quien dejó claro, en la
Moción de Censura que a la postre ganó con el apoyo de toda la escoria
parlamentaria, que si la ganaba, su compromiso era el de convocar elecciones,
ya reconoce que jamás lo va a hacer, es decir, que nos mintió a todos, que
perpetró una clara estafa política.
Una de las grandes mentiras
que nos dijo ayer fue, que garantizaba la igualdad entre los territorios,
cuando él sabe perfectamente que es incompatible la inversión en
infraestructuras en función del PIB en Cataluña con el principio de solidaridad
interterritorial, ya que a hay CCAA más pobres que tienen un gran déficit en
infraestructuras.
Pedro Sánchez, no defraudo
mis expectativas, pues todos los que lo tenemos calado sabemos, que se trata de
un personaje peligroso que en muy poco tiempo le hará un gran daño a nuestra
sociedad y a nuestra Nación.
