Las primarias del Partido
Popular dejan mucho que desear. Ayer se celebró la primera vuelta, esa en las
que pudieron votar los afiliados que estaban al corriente de pago de cuotas y
se habían inscrito para ello, y ocurrió, que la candidata que domina el aparato
ganó por un escaso 3% de margen (1.546 votos) al joven Pablo Casado.
Si las cosas se hicieran
correctamente, y en la segunda vuelta votaran de nuevo los afiliados y decidieran
entre, Saenz de Santamaría y Pablo Casado, no habría duda, Casado triunfaría,
pues la casi totalidad de quienes han votado a Cospedal y a Margallo, no
quieren ver a la ex vicepresidenta ni en pintura.
Desgraciadamente para el PP,
los militantes no son quienes van a decidir, lo van a hacer los famosos
compromisarios, y ahí la cosa puede cambiar. De entrada, el número y
distribución de los compromisarios, proviene de una falsedad, de aquella
milonga de esos 850.000 afiliados que nos decían tener. Se da la circunstancia,
de que Andalucía o Valencia, territorio Soraya, cuenta con más compromisarios,
y Madrid, territorio Casado, cuenta con menos que los que debería tener en
elación al peso del partido en esa comunidad.
El futuro del PP está en
juego, si el aparato consigue que Soraya triunfe, la desbandada va a ser
generalizada, y tanto Vox como Ciudadanos, se frotarán las manos, por el
contrario, si Casado consigue vencer, contra todo y contra todos, aún existirá
un viso de esperanza en que consiga volver a hacer ganador a su partido. Yo al
menos, lo tengo claro.
El 20 y 21 de julio, en el
Congreso Nacional del Partido Popular, se decidirá todo, y seguro, que desde
ya, Doña. Soraya, ya está moviendo hilos y esgrimiendo dosieres, para no perder
la única oportunidad de acceder un puesto en el que no la quieren ver la
mayoría de los militantes, simpatizantes y votantes del Partido Popular. Rajoy
no ha tenido suficiente con destrozar su partido, ahora le deja una bomba de
relojería llamada Soraya, su triunfo la activaría y su explosión acabaría con
los restos de aquel partido que llegó a tener casi once millones de votos.
