El anuncio del Gobierno de
que las pensiones van a subir un 0,25%, nos ha cabreado con toda la razón del
mundo a los pensionistas. Ya está bien de empobrecernos, la subida anual
debería, como mínimo, igualar siempre lo que suba el IPC.
Pero una cosa es reconocer
esto, y otra, aceptar y entender la posición de una izquierda, que obvia que
cuando gobernó la última vez con Zapatero, congelo las pensiones, y que el
actual secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, votó entonces a favor de
congelarlas.
El tema de las pensiones, es
tan sensible, por ser la espina dorsal del Estado del Bienestar, que no debería
utilizarse para conseguir votos, que no debería utilizarse para levantar a un
colectivo contra el Gobierno. Les hemos votado los españoles para que se
sienten en una Mesa y lleguen a un acuerdo para decidir de donde se saca el
dinero necesario.
El problema es que para, PP,
PSOE, Podemos y Ciudadanos, es intocable lo que habría que desmontar para
garantizar el Estado del Bienestar, y me refiero a ese chiringuito en el que
todos ellos parasitan llamado autonomías.
Alemania tiene el doble de
habitantes que España, pero tiene la mitad de políticos, ahí es donde tenemos
que recortar, está claro para todos menos para ellos. Si sumamos, los bomberos,
los médicos y los policías que tenemos en España, son exactamente cien mil
menos que los políticos, una vergüenza.
Las CCAA han creado una
enorme cantidad de entes improductivos y totalmente prescindibles que forman
administraciones paralelas en donde enchufan con descaro a muchos de los suyos,
entes que solo en salarios funden un pastón. Las autonomías son nuestra ruina,
suponen el Estado del Bienestar de ellos, de los políticos, un Estado del
Bienestar incompatible con el de los ciudadanos.
