El sistema de financiación
autonómica se pretende reformar para intentar aplacar el hambre de esos,
voraces y prescindibles, monstruos que todo lo devoran. Aprovechando el debate
creado, los partidos de izquierda y los nacionalistas, quieren colarnos un
modelo confederal extendiendo el concierto vasco y navarro a todas las CCAA,
una auténtica barbaridad. Es decir, en vez de abolir los privilegios de dos, se
pretende extenderlos a todos, favoreciendo solo a los ricos.
De un plumazo, se pretende
finiquitar el principio de solidaridad interterritorial que establece la
Constitución. No solo so se solucionarían los actuales problemas, se crearían
muchos nuevos, puesto que las CCAA ricas serían mucho más ricas, y las pobres,
mucho más pobres.
El sistema que pretenden es
muy sencillo, cada comunidad o región recauda todos los impuestos, y luego paga
un cupo al Gobierno central por los servicios comunes prestados. Solo saldrían
beneficiadas: Madrid, Baleares, Cataluña y Valencia. Ese modelo, se traduciría
en una mayor desigualdad territorial, las CCAA más ricas lo serían tres veces
más, y las CCAA más pobres lo serían tres veces más. Como podemos ver,
socialistas y comunistas, como siempre, mirando por los pobres, por los más
desfavorecidos.
Con este sistema, el Estado
del Bienestar sería inviable, y el Estado sería incapaz de desarrollar sus
funciones. Dependiendo de en qué CCAA vivieras, tendrías buenos o pésimos
servicios sanitarios o educativos, y tendrías muchas o pocas oportunidades en
la vida.
El informe de Ángel de la
Fuente, director de Fedea, es demoledor, y en él se detallan todos los datos. y
las conclusiones a las que llegamos cualquiera de los españoles que de verdad
queremos vivir en nuestro país en condiciones de igualdad, tanto en derechos y
obligaciones, como en oportunidades.
De un tiempo a esta parte, cualquier
reforma que pretenden hacer nuestros políticos jamás va encaminada en pos del interés general, es increíble.
