Pablo Crespo, número dos de
Orange Market, ha tirado de la manta confirmando la versión dada por Francisco
Correa, su jefe, dando de esa manera al caso Gurtel el vuelco definitivo, pues
ha delatado a la totalidad de la cúpula del Partido Popular valenciano por
financiación ilegal mediante cobros en negro de empresarios al PP de la
Comunidad Valenciana, dando todo tipo de datos.
Hoy se ha vivido un
espectáculo bochornoso, esperado pero bochornoso, pues uno de los dos partidos
que se ha alternado en el poder desde la Transición, ha quedado fotografiado
como el autor de una trama criminal y mafiosa creada para delinquir, para
financiarse ilegalmente concurriendo a las diferentes elecciones con ventaja en
relación a sus adversarios.
Pero no nos equivoquemos, el
Partido Popular ha resultado ser un mal aprendiz de las fechorías que desde
siempre cometió el PSOE. Aunque hay algunas diferencias, pues mientras el PP ha
elegido el método delictivo de financiarse mediante comisiones cobradas a
empresarios a los que le había concedido contratos, por lo que hablamos de
“dinero privado”, el PSOE, por el contrario, siempre se ha dedicado al saqueo
del dinero público, cosa que vemos en Andalucía claramente con el fraude de los
ERE, Cursos de Formación, y otros muchos caos. Las dos conductas son delictivas
y reprobables, pero es evidente, que saquear las arcas públicas es mucho más
grave.
Otra diferencia entre PP y
PSOE cuando, roban y saquean, es que mientras el PSOE se financia y enriquece
personalmente a sus peones de la trama, reparte mucho más entre su gente,
dedica una parte importante de lo sustraído a tener siempre llenos los pesebres
de su voto cautivo. Por el contrario, en el PP además de financiarse la
organización, solo unos pocos se enriquecen, practica una mangancia mucho más
egoísta.
Pero la gran diferencia es,
que mientras el PSOE jamás deja tirados a los suyos, y los sigue apoyando en la
sombra a ellos a y a sus familias, consiguiendo que nadie “cante” ante la
Justicia, en el PP, por el contrario, los abandonan, y ocurre lo que hemos
visto hoy, cada uno trata de salvarse por su cuenta y cantan para conseguir
reducción de condenas. Solo hay que ver, la tranquilidad en que se está
desenvolviendo el caso ERE, del que sospechosamente se habla muy poco. Los casi
mil millones de dinero público saqueados por el PSOE parece que no interesan a
la mayoría de los medios, algo que como mínimo, es muy sospechoso.
