Tengo que reconocer, que
vislumbro el 21-D con mucha preocupación, una preocupación reforzada por el
último sondeo del CIS catalán, en el que nos dice, que los partidos golpistas
van a perder en votos pero, de nuevo,
van a ganar en escaños, algo que de suceder sería catastrófico.
Desde que se aprobó aplicar
el Art. 155, y Mariano Rajoy decidió convocar elecciones autonómicas, muchos
vimos con claridad la barbaridad que se estaba cometiendo, pues en apenas dos
meses era imposible neutralizar los 40 años de ingeniería social al que el
independentismo había sometido a los catalanes. El adoctrinamiento en las
escuelas, la continua intoxicación de los medios de comunicación públicos y la
ocupación de todos los colectivos de la sociedad civil, va a costar mucho
neutralizarlo.
Mariano Rajoy sucumbió a las
presiones de dos partidos ávidos de poder, Ciudadanos y PSOE, quienes en el
asunto de la convocatoria electoral, han mirado mucho por su interés y nada por
el de España, por el nuestro, por el de todos los españoles.
Fue lo único que dijo ayer
Puigdemont en lo que coincido con él, el 21-D sí que es un plebiscito
independentista, Dios no lo quiera, pero si ganan ellos, ante el exterior, la
cosa se nos complicaría mucho. No hubiese sido mucho más fácil ilegalizar a los
partidos golpistas, pues con esa acción se neutralizaría el peligro, y la
decisión hubiese sido muy bien vista por nuestros vecinos, vecinos en donde un
partido independentista no puede ser legal.
Puigdemont ha sido citado
para declarar mañana en calidad de investigado por los graves delitos de
rebelión, sedición y malversación. Si no acude a declarar, debemos exigir una
inmediata orden de detención y pedir a Europol que la lleve a efecto, luego ya
dependerá de lo que decida el gobierno belga.

Esta situación de que los partidos independentistas puedan aglutinar un número elevado de votantes y por tanto sería muy grave. Pero todo esto hubiese tenido solución si en el momento de aplicarse el Artículo 155 se hubiese llevado a cabo el ilegalizar a los partidos que han cometido estos actos tales como el golpe de estado, es por lo que ahora mi única esperanza es en el Poder Judicial que de inmediato eleven las conclusiones y son los que deberían llevar a cabo que todos los involucrados en estos actos no puedan presentarse a ningún cargo público en 20 año mínimos. Pero para eso deben poner toda la carne en el asador.
Si no lo hacen ellos nos veremos en unas situaciones que no desearía, por la sencilla razón que como siempre Rajoy será calculador y yo le digo que menos calculador y mas realista de la situación. Esto yo lo estaba viendo venir.