¿Alguien duda, que desde hace
tiempo, tanto los servicios de información policiales, como los servicios de
inteligencia, controlaban los movimientos de Puigdemont?
Comienzo con esta pregunta,
porque es evidente, que si Puigdemont ha huido a Bélgica ha sido porque Mariano
Rajoy y su gobierno no han dado las pertinentes órdenes para impedírselo, más
bien las deben haber dado en sentido contrario.
Ese mensaje sensacionalista
de una buena parte de los medios, diciéndonos que Puigdemont se había escapado
con varios miembros de su gobierno a Bélgica para pedir asilo político, es
creíble siempre y cuando conozcamos las facilidades que han tenido.
Lo mismo, PP, PSOE y Cs, han
entendido, que un Puigdemont huido y solicitando asilo en Bélgica, les interesa
más y les molesta menos, que un Puigdemont detenido en España. Deben pensar,
que allí es un cobarde y aquí un mártir.
Pero lo cierto, es que la
Fiscalía General del Estado ha empezado a actuar para depurar las
responsabilidades penales en las que pudieran haber incurrido los dirigentes
separatistas. De hecho, ayer presentó sendas querellas, una en el Tribunal
Supremo, y otra, en la Audiencia Nacional. Los delitos que se imputan, son los
de sedición, rebelión y malversación. Ya era hora de que estas acciones legales
se emprendieran.
En cuanto se les empiece a
citar, contra el que no acuda se dictará orden de detención. Está claro, que
los huidos a Bélgica no acudirán.
El sentido común nos dice,
que un país miembro de la Unión Europea no le va a dar asilo a un dirigente
político que ha cometido graves delitos en otro Estado miembro, pero conociendo
cómo funcionan las cosas en ese “Estado fallido” llamado Bélgica, todo es
posible. Debemos observar con detenimiento, cuanta fuerza hace nuestro
Gobierno, para capturarlos y traerlos.
